En tránsito hacia la autonomía regional
que permitirá la conformación del Órgano Ejecutivo Regional también de forma transitoria en base a la Ley aprobada en la Asamblea Legislativa Plurinacional que da validez al periodo transitorio hasta que el Estatuto Regional se ponga plenamente vigente luego de la elección de autoridades en...
que permitirá la conformación del Órgano Ejecutivo Regional también de forma transitoria en base a la Ley aprobada en la Asamblea Legislativa Plurinacional que da validez al periodo transitorio hasta que el Estatuto Regional se ponga plenamente vigente luego de la elección de autoridades en 2020, cuando ordene el Tribunal Supremo Electoral las elecciones subnacionales. Para algunos es una transición demasiado larga pero ya poco se puede hacer al respecto.La Ley transitoria, entre otras cosas, valida el mandato de los tres subgobernadores en el nuevo marco estatutario, permitiendo así la continuidad de José Quecaña en Yacuiba, Lorgio Torres en Caraparí y Robert Ruíz en Caraparí.En este tiempo desde las mismas filas del Movimiento Al Socialismo, mayoritario en la Asamblea y con los tres gobernadores de su lado, se han alimentado especulaciones sobre quien ocupará el cargo de Máxima Autoridad Ejecutiva.El Estatuto es preciso en este tema, pues prevé la elección de una MAE a padrón abierto en todo el Chaco mientras que para Caraparí y Villa Montes se contempla además la elección específica de un ejecutivo de desarrollo. La figura fue cuestionada en su día, pero aceptada por el Tribunal Constitucional y será la práctica democrática la que saque a la luz los posibles defectos. En cualquier caso, en el periodo transitorio, la Asamblea Regional se guarda una especie de tutela. Cualquier elección que no fuera la del Subgobernador de Yacuiba José Quecaña resultaría difícil de explicar y sobre todo, sería difícil de ejecutar, pero todo puede pasar.Lo cierto es que se ha perdido ya demasiado tiempo en estas peleas que han generado demasiado ruido de fondo, incluyendo dos convocatorias de cabildo fallidas que dejan al movimiento cívico con su credibilidad bajo mínimos.El 20 de noviembre de 2016 el Estatuto Regional del Chaco fue aprobado en referéndum. El desafío es mucho más grande que la simple administración de las empresas estratégicas como Servicios Eléctricos de Tarija o la Empresa Tarijeña del Gas.Las regalías petroleras han sufrido el peor recorte desde que a inicios de siglo se dispararan gracias a los buenos precios en el mercado internacional, a la Ley de Hidrocarburos y a la nacionalización. El Chaco tuvo un impulso sin parangón que sin embargo no se ha visto materializado en obras trascendentales.En el Chaco además se ha abordado la mayor inversión en industrialización de los hidrocarburos con la termoeléctrica del Sur, con la Planta Separadora de Líquidos y, próximamente, con la planta de polipropileno. Sin embargo, los proyectos siguen pareciendo ajenos a las instituciones locales.La autonomía regional da un marco de gestión para la administración del 45 por ciento de las regalías, algo que ya se viene haciendo desde hace más de un lustro. Hasta el momento no se han podido abordar de forma conjunta los principales problemas que asolan la región, como la falta de agua o encarar la gestión de la salud para toda la región de forma integral o la educación. El diseño autonómico regional, que sigue consolidando a las tres secciones como entes autónomos, deja en manos de la negociación permanente entre las tres cabezas la solución para esos temas. El Chaco debe acelerar su toma de decisiones y ser conscientes del contexto, huir del victimismo y pensar en grande. El futuro, ahora sí, está en sus manos.


