Criminales en uniforme
Según el Ministerio de Finanzas y Economía para la presente gestión se destinó Bs. 4.043 millones (1,5 PIB), de los cuales se dispone el pago de salarios y equipamiento para los policías. Es de conocimiento común que las infraestructuras donde realizan sus operaciones y trabajos han...
Según el Ministerio de Finanzas y Economía para la presente gestión se destinó Bs. 4.043 millones (1,5 PIB), de los cuales se dispone el pago de salarios y equipamiento para los policías. Es de conocimiento común que las infraestructuras donde realizan sus operaciones y trabajos han mejorado con el pasar de los años, pero si bien esto es motivo de atención lo que la ciudadanía desea saber es si el compromiso de sus efectivos con la población boliviana sigue en pie o ha cambiado.Dentro de las funciones del verde olivo nombraremos: la defensa de la sociedad, hacer cumplir las leyes y la conservación del orden público en todo el territorio nacional, ante tales afirmaciones ¿Cuál es la percepción que tiene el boliviano al pensar en esta institución llamada “del orden”?En países como Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Irlanda y Noruega existen los índices más bajos de criminalidad a nivel mundial, cerca de ellos un país hermano; Costa Rica de igual forma presenta tasas bajas en cuanto a delincuencia, generando un bienestar común en sus habitantes. Esto según un estudio realizado por la Universidad del Norte de Michigan.Cambiamos rápidamente a un nuevo escenario, Bolivia, donde la inseguridad ciudadana es la principal preocupación de la sociedad, son los resultados de encuestas realizadas por el Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana (ONSC). Esto tiene raíz en los elevados índices de delitos de todo tipo, en estos policías y comandantes figuran como autores o cómplices de su ejecución.Por otro lado, existe una actitud histórica y ambigua a la vez en los bolivianos, ya que no confiamos en la labor policial, pero al mismo tiempo pedimos más policías en las calles. Para la población la credibilidad en el cuerpo policial se ha vuelto incierta, ¿son fundamentadas estas reacciones?- 21 de diciembre de 2015. En 4 meses se descubren 45 policías involucrados con el narcotráfico.- 14 de abril de 2016. A la fecha existían 14 policías implicados en delitos sexuales.- 2 de agosto de 2016. Detectan 80 casos de trata y tráfico de personas, donde jueces y policías fueron cómplices.- 15 de noviembre de 2016. Capturan a policía involucrado en trata de menores.A cuatro meses de iniciar la presente gestión son 9 los casos denunciados, de los cuales dos han derivado en bajas de efectivos policiales:- 9 de febrero de 2017 se registran 4 policías vinculados con robos.- Dos policías son acusados en Santa Cruz por trata y tráfico de personas.- En la FLCV se denunció un caso de violencia familiar, un policía habría golpeado a su pareja dejándola con 10 días de incapacidad en Yapacaní.- En la ciudad de La Paz una funcionaria policial fue víctima de acoso sexual por parte del Coronel Bernardino Baldivieso.- En Viacha dos efectivos policiales fueron sorprendidos cobrando 10 mil bolivianos a un dueño de vehículo indocumentado.- En el Alto dos efectivos fueron sancionados por beber alcohol dentro del Comando Regional.- Hace dos días se hizo una denuncia de violación a una policía víctima de sus camaradas.La delincuencia y el crimen en algunos efectivos ha provocado la desinstitucionalización de la Policía, convirtiéndose esto en un problema alarmante.Según la Dirección General de Investigación Policial Interna (DIGIPI) 8 de cada 100 policías afrontaron un proceso disciplinario por diferentes faltas, actualmente existen más de 3.000 casos en proceso sin respuesta que vienen postergados desde hace años.¿Cuál ha sido la respuesta del Gobierno? “Estamos preocupados porque cada vez más los policías son denunciados por delitos de narcotráfico, extorsión y por violaciones o abuso sexual. Cada efectivo debería ser un ejemplo para la población y jamás debería abusar de su poder ni de su cargo. Están dañando a los más vulnerables y eso debe cambiar radicalmente. Analizaremos el agravar penas para policías”, estas fueron las palabras del ministro Carlos Romero. Iniciar una clásica política de “cero tolerancias” y “mano dura” es la propuesta del Gobierno, pese a que según los expertos en el tema esas políticas no han funcionado en ninguna parte del mundo donde han sido aplicadas.Los salarios mal remunerados podrían ser una causante del porqué estos funcionarios han desvirtuado su labor, pues en busca de un ingreso económico extra son cómplices en delitos y hacen uso abusivo de su autoridad.Para finalizar, diremos que la seguridad ciudadana es un tema que no sólo compete al gobierno nacional o al comando general de la policía, es un tarea y responsabilidad común y compartida por todos.Es necesario rediseñar mecanismos de admisión para nuevos aspirantes a tan noble labor que lastimosamente ha sido vejada en los últimos tiempos. Será importante entonces revalorizar principios institucionales y fortalecer el compromiso de cada policía con la institución y la ciudadanía a la cual se debe. Y que también depende en gran manera de su cuidado.


