El Chaco en el mapa
El Chaco entero se ha volcado con su equipo emblemático, el mismo que radicado en Yacuiba no tuvo problemas en jugar en Villa Montes en su momento, para acompañarlo en su primera experiencia internacional. El verde y blanco habitual en la Región Autónoma tomó esta vez tintes deportivos. El...
El Chaco entero se ha volcado con su equipo emblemático, el mismo que radicado en Yacuiba no tuvo problemas en jugar en Villa Montes en su momento, para acompañarlo en su primera experiencia internacional. El verde y blanco habitual en la Región Autónoma tomó esta vez tintes deportivos. El día no acompañó, pero la ilusión estaba en el ambiente. El fútbol es el deporte Rey en el continente con menos equipos y más jerarquía mundial, el continente cuna de los mejores jugadores de la historia de ese deporte. Pocas campañas de promoción turística pueden tener un impacto semejante al de un partido de fútbol internacional. Peor que al de una campaña sonada, de sorpresas, de mata gigantes… El Chaco fue sede hace once años menos un mes de otro evento que lo situó en el mapa. La imagen de Evo Morales bajo el casco blanco de YPFB en las puertas de San Alberto abrió decenas de noticieros en todo el mundo. Entonces, la nacionalización de los hidrocarburos era el primer paso boliviano para cambiar de tren y tomar el del progreso, el de la industrialización desde la soberanía nacional. El mundo había puesto los ojos en Bolivia por el muy comercial eslogan del primer presidente indígena, que venía a seguir la senda del cambio que ya habían abierto en el continente los Chávez, Kirchner y Lula. La nacionalización fue recibida con un inusitado respeto, ni siquiera las petroleras protestaron demasiado conscientes de que sus ganancias anteriores compensaban el traspié de justicia social que se les ponía delante.Las escaramuzas entre petroleras ya habían puesto en el mapa al Chaco muchos años antes, en los depresivos años 30 cuando se desencadenó una de las más cruentas guerras fratricidas entre dos naciones hermanas azuzadas por intereses extranjeros.El Chaco estaba llamado, luego de la nacionalización, a ser centro de la industrialización. Once años después la Planta Separadora de Líquidos funciona a medio gas esperando que la cadena se complete con las plantas petroquímicas de polipropileno y polietileno, aquellas que verdaderamente darán valor añadido al gas natural exportado sin compasión durante años y que permitirán a la industria asentarse en un país que puede dar condiciones de competitividad si todos trabajan en la misma dirección.Sin duda Petrolero del Chaco, que todavía puede dar que hablar en esta edición de la Copa Sudamericana, podrá volver a hacerlo en los venideros. Más posibilidades tendrá si además la Región Autónoma del Chaco se convierte en una región pujante y capaz de apropiarse de los proyectos impulsados; de planear su desarrollo desde su privilegiada situación geoestratégica, sobre dos fronteras y sobre ingentes cantidades de gas.En estos once años, aunque al filo, Yacuiba ha construido un hermoso estadio de fútbol que mostrar orgullosamente en televisión, pero el Chaco no debe conformarse con aparecer en el mapa solo como espacio de interés deportivo o etnográfico.


