Chile quiere pelea
Chile no ha dudado en remitir a prisión a los nueve compatriotas acusados de haber realizado operaciones armadas contra población chilena en territorio chileno. Un delito que, para quienes no conocen los detalles, suena a gravísimo y si se produjera en territorio boliviano nadie dudaría en...
Chile no ha dudado en remitir a prisión a los nueve compatriotas acusados de haber realizado operaciones armadas contra población chilena en territorio chileno. Un delito que, para quienes no conocen los detalles, suena a gravísimo y si se produjera en territorio boliviano nadie dudaría en exigir máximas condenas.De nada han servido las explicaciones a los tribunales por parte de la defensa boliviana. De nada ha servido el mapa georeferenciado con el que los funcionarios de la aduana y los dos militares evidencian que persiguieron a los camiones de contrabandistas ya en territorio boliviano. Los Tribunales chilenos, que escucharon muy bien la sentencia sugerida con anticipación por la propia presidenta Michelle Bachelet el lunes y el Canciller Heraldo Muñoz el martes, han dado por válida la historia que señala a los hoy cautelados como vulgares salteadores de caminos.Tampoco ha servido que la defensa ofreciera como garantía real la dirección del consulado boliviano para evitar el ingreso en la prisión de Alto Hospicio. El propio Ministro de Defensa, Reymi Ferreira, señaló ayer que se cumplió a cabalidad la sentencia dictada por Muñoz, con cárcel incluida.Con el acto judicial de ayer en la mañana y a la espera de que en alguna de las apelaciones alguien pueda dar la razón a los bolivianos, que se antoja improbable, la investigación a profundidad tomará 120 días. Una investigación en la que puede pasar cualquier cosa, como a los bolivianos encerrados en una cárcel del norte chileno, que difieren muy poco del sistema nacional.Mientras tanto, a miles de kilómetros, los letrados del Tribunal de La Haya leerán la réplica boliviana con una presión añadida. Chile se ha ceñido al Tratado de 1904 y al posterior Pacto de Bogotá que normó el acceso a la jurisprudencia de la CIJ de muchos países sudamericanos. Bolivia por su parte vuelve a hacer recuento de las veces en las que las máximas autoridades chilenas han comprometido negociar mar con soberanía para Bolivia. Exactamente lo que se pide con la demanda pese a lo que el Canciller Heraldo Muñoz tergiverse.Chile presentará de nuevo su dúplica el 21 de septiembre. Dos meses antes de sus elecciones presidenciales en las que el asunto del mar sirve para alimentar las “nuevas tendencias políticas” acuñadas por Donald Trump, que por cierto ha considerado a Chile como su mejor aliado en la región al convocar a la presidenta para tratar el “tema Venezuela”. Sobre ese mismo 21 de septiembre, ya con la investigación finalizada, los tribunales chilenos tomarán una decisión sobre los funcionarios bolivianos encarcelados hoy.La misión fundamental de la Corte Internacional de Justicia es preservar la paz, para eso se creó y para eso sigue funcionando. La paz no es solo la ausencia de guerra, sino garantizar la convivencia justa. Las Naciones Unidas han dado ya muchas muestras de su agotamiento y su debilidad ante el amedrentamiento. El camino emprendido por Chile hace ya unos meses con el despliegue de maniobras militares o con la inclusión de halcones como Gabriel Gaspar, cercano a Washington en el equipo de la demanda alcanzó ayer una nueva cota.Frente a ello, Bolivia debe mantenerse firme en los valores constitucionales de paz y reconciliación, lejos de la provocación, con la fe intacta de que más temprano que tarde, la solución pacífica al conflicto y el acceso al mar será una realidad.


