El pescador
Dentro del bote había varios atunes amarillos de buen tamaño. El americano elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó ¿cuánto tiempo le había tomado pescarlos? El pescador respondió que sólo un de poco tiempo. El americano luego le preguntó ¿por qué no permanecía...
Dentro del bote había varios atunes amarillos de buen tamaño. El americano elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó ¿cuánto tiempo le había tomado pescarlos? El pescador respondió que sólo un de poco tiempo. El americano luego le preguntó ¿por qué no permanecía más tiempo y sacaba más pescado? El pescador dijo que él tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia. El americano luego preguntó ¿pero qué hace usted con el resto de su tiempo? El pescador dijo, “duermo hasta tarde, juego con mis hijos, hago siesta con mi señora María, caigo todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos “. El americano replicó, “En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías, hacer directamente a un procesador y eventualmente abrir tu propia procesadora”. El pescador preguntó, ¿Pero, cuánto tiempo tarda todo eso? A lo cual respondió el americano, “entre 15 y 20 años”. “¿Y luego qué?” El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte. “Cuando llegue la hora deberías anunciar un IPO (Oferta inicial de acciones) y vender las acciones de tu empresa al público. Te volverás rico, tendrás millones. “Millones... y ¿luego qué?” Dijo el americano: “Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer, caer todas las noches al pueblo donde tomas vino y tocas guitarra con tus amigos”. El pescador respondió: “¿Acaso eso no es lo que tengo ya?” Cuántas vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos.


