El Bicentenario de los “regalos”

La pasada semana en La Paz comprometió un “regalo” en forman de inversión de un millón de dólares en cada municipio a razón de cuatro millones de bolivianos canalizados a través del “nuevo” Fondo Indígena y tres en obras que serán financiadas por la Unidad de proyectos Especiales....

La pasada semana en La Paz comprometió un “regalo” en forman de inversión de un millón de dólares en cada municipio a razón de cuatro millones de bolivianos canalizados a través del “nuevo” Fondo Indígena y tres en obras que serán financiadas por la Unidad de proyectos Especiales. La decisión tiene diferentes connotaciones en lo político con cierta relevancia.Desde el primer momento llama la atención el regocijo que ha causado la noticia incluso en municipios como Villa Montes o Caraparí, que hasta hace un par de años manejaban presupuestos con centenares de millones de bolivianos.Las comparaciones son siempre odiosas y en Tarija no faltará quien las haga con otros departamentos que celebraron hace no tanto tiempo efemérides similares. Algunas recibieron inversiones que ni siquiera formaron parte del “regalo” puntual y por única vez sino que entraron a formar parte del Presupuesto General del Estado en forma de empresa pública, como el Teleférico, que cada año recibe su subvención.Es probable que no sea el único “regalo” que desde el Gobierno Central estén afinando para el entorno del 15 de abril, aunque muchos de los probables fueron “eliminados del Presupuesto” según la Gobernación o llevados a “una bolsa común” según la Ministra de Planificación Mariana Prado, lo que hace más difícil que el presidente, más allá de la terminología, pueda viabilizar los recursos suficientes a través del Evo Cumple u otra fuente discrecional al no existir como cuenta contable. Es el caso de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Cercado o las carreteras hacia Jujuy y Chuquisaca.El esperado es la adjudicación definitiva de la construcción de la planta petroquímica de polipropileno en el Gran Chaco, un emprendimiento que más allá de dinamizar la economía en el corto plazo con la inversión de la construcción, pasa por ser una especie de piedra fundamental para sostener la economía en el mediano. El “regalo” también podría orientarse hacia cimentar esas políticas que hoy son todavía dubitativas entre las autoridades del departamento y la región.Entre las dolencias vocales del presidente, con fecha de operación en abril y la concertación de la cita para una Cumbre Bilateral de alto nivel con el presidente argentino Mauricio Macri, no es de extrañar que el portador del “regalo” sea el Vicepresidente Álvaro García Linera, quien por otro lado se ha hecho presente ya en los últimos años. Corregir los excesos de sus colaboradores más cercanos y tender la mano sería un gesto concerniente. Más allá de quien ejerza de maestro de ceremonias y quien sea el receptor último de la inversión directa o de las promesas, convendría que las autoridades de una y otra corriente se pongan de acuerdo en lo esencial del Bicentenario, celebrar juntas, como juntos hace doscientos años se expulsó al invasor para construir un sueño común, primando el interés superior, en este caso, la emergencia social del departamento de Tarija.


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