La privacidad es vital, aunque no tengamos “nada que ocultar”

En ellos se muestra que miembros de la CIA habían investigado como ‘hackear’ y tomar el control de computadoras, teléfonos y televisores inteligentes y de otros aparatos conectados a internet.Como si fuese un guion de ciencia ficción, esto permite que celulares como el iPhone de Apple, los...

En ellos se muestra que miembros de la CIA habían investigado como ‘hackear’ y tomar el control de computadoras, teléfonos y televisores inteligentes y de otros aparatos conectados a internet.Como si fuese un guion de ciencia ficción, esto permite que celulares como el iPhone de Apple, los que usan el sistema operativo Android de Google, Windows de Microsoft y las televisiones Samsung puedan transformarse en micrófonos y cámaras “encubiertos”.El año 2013, el exempleado de la CIA y de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU, Edward Snowden, filtró documentos que mostraban algo similar, con detalles de un aparato de vigilancia global dirigido por la NSA, en cooperación con agencias similares de Australia, Reino Unido, Canadá y Nueva Zelanda. Años antes, Chelsea Manning reveló cientos de miles de registros de incidentes militares de las guerras de Afganistán e Irak que, entre otras cosas, exponían abusos hacia reos y mostraban que el saldo de civiles muertos en los combates en Irak era mucho mayor al de las estimaciones oficiales.Manning fue sentenciada a 35 años de prisión, la más severa jamás impuesta por un caso de filtraciones en EEUU. Después de siete años en la cárcel y dos intentos de suicidio, el expresidente Barak Obama decidió reducir su sentencia, con lo que quedará en libertad en mayo de este año.Así es como el poder, en vez de rectificar sus excesos, se ensaña contra los denunciantes. Pero, ¿por qué defender la privacidad? Después de todo, “quien nada oculta nada teme”, se dice por ahí. Por ejemplo, el presidente de Google, Eric Schmidt dijo en 2008 que “si tienes algo que no quieres que nadie sepa, quizás no deberías estarlo haciendo en primer lugar”. El periodista Glenn Greenwald criticó esta argumentación: “Hay todo tipo de cosas que queremos esconder de otra gente –cosas que confiamos a nuestros siquiatras, abogados, médicos, parejas, etc.- que no tienen nada que ver con criminalidad”.Greenwald da en el clavo. “Todos necesitamos lugares donde podemos ir para explorar sin que los ojos críticos de otras personas caigan sobre nosotros. Sólo en un espacio donde no estamos siendo observados podemos verdaderamente probar los límites de quién queremos ser. Es en realidad en el ámbito privado donde yacen el disenso, la creatividad y la exploración personal”.Es pues en el ámbito privado donde comienza la libertad de la sociedad, y donde se cobijan los últimos resquicios de la verdadera libertad de expresión en tiempos de secretismo y abuso de poder.Quedarse callados ante la persecución de los denunciantes, y más aún sobre el hecho mismo de ser espiados masivamente de manera impune, conducirá, más temprano que tarde, a terrenos muy peligrosos para la sociedad.En este sentido, más allá de que se lo pueda considerar un héroe o un traidor, lo que Snowden dijo el año pasado tiene un carácter universal e intemporal: “No defender la privacidad porque ‘no tienes nada que esconder’, es como no defender la libertad de expresión porque no tienes nada que decir“.


Más del autor