Hidrocarburos: asignatura pendiente
La secretaría de Hidrocarburos pasa por ser una de las teóricamente importantes que a la hora de la verdad, se borra. Ayer el Gobernador Adrián Oliva movió de nuevo ficha y nombró a su tercer secretario de Hidrocarburos en 20 meses. Esta vez ha optado por Fredy Castrillo un político de...
La secretaría de Hidrocarburos pasa por ser una de las teóricamente importantes que a la hora de la verdad, se borra.
Ayer el Gobernador Adrián Oliva movió de nuevo ficha y nombró a su tercer secretario de Hidrocarburos en 20 meses. Esta vez ha optado por Fredy Castrillo un político de larga trayectoria y experto en negociaciones complicadas para sustituir a Boris Gómez Úzqueda, un fichaje de relumbrón que ha durado 9 meses en el cargo, del que se aleja por un problema de salud.
El bagaje de Gómez Úzqueda, consultor analista de verso fácil que nunca quiso ser entrevistado por este medio se limita a un puñado de documentos de buenas intenciones para el manejo de asuntos cercanos, como la defensa del Megacampo Margarita, la aplicación de normas ISO en las empresas públicas; la creación de algunos organismos de ambición nacional que quedaron muy limitados, como el Consejo de Departamentos Productores al que apenas asistió Santa Cruz, o un anteproyecto de Ley de Hidrocarburos subcontratado al despacho Von Borries y que no ha visto la luz tras presentársela al Gobernador.
En este tiempo se ha enterrado profundamente la posibilidad de generar sociedades con YPFB para los proyectos de industrialización en el departamento, se ha ido perdiendo tuición sobre proyectos de generación eléctrica como Huacata o el proyecto de La Ventolera y sobre todo, Servicios Eléctricos de Tarija ha sido empujado a una de las peores crisis de tiempos recientes, con sindicato y directorio descontrolado y los usuarios clamando por la intervención ante el lamentable servicio prestado.
La lista de secretarios que han pasado por la cartera en la última década es larga y muy pocos pueden decir que hayan alcanzado los objetivos propuestos. Por la secretaría emblemática del departamento que produce el 67 por ciento de los hidrocarburos del país han pasado ingenieros petroleros, ambientalistas, industriales, licenciados en economía y ahora, un abogado. Quizá un perfil más apropiado para los tiempos que vienen.
Freddy Castrillo tiene por delante numerosos temas que no pueden perder atención más allá de los planes de capitalizar Setar y Emtagas con inversiones privadas, pues ambas empresas, sobre todo Setar, necesitan brindar un servicio excelente de forma inmediata.
Castrillo estará al frente de la secretaria para abordar algunos de los temas más polémicos en el departamento, por un lado el ingreso a Tariquía para explorar nuevos reservorios de gas y por otro el pedido de tres provincias de modificar la Ley 3038, que regula el ingreso directo del 45 por ciento de las regalías en la región del Chaco independientemente de donde se produzcan y que Bermejo, Padcaya y Entre Ríos quieren modificar. Ni en uno ni en otro tema ha habido una respuesta contundente por parte de la Gobernación de Tarija.
No será menos polémico posicionar en el debate nacional de cara a la nueva Ley de Hidrocarburos la posibilidad de incluir beneficios directos para las regiones que albergan las plantas de industrialización o convencer de que se aprueben precios diferenciados para quienes compran electricidad al pie de la termoeléctrica de quienes lo hacen a mil kilómetros, un nuevo incentivo para atraer industria al Chaco.
El nuevo secretario también debería encargarse de proyectar el futuro, asegurar que las plantas petroquímicas generan industria periférica en el departamento, asegurar que las universidades forman profesionales que puedan insertarse en ese mercado, asegurar que las empresas pueden instalarse cerca de las plantas en un lugar adecuado.
2017 es un año clave para definir el papel de Tarija en el escenario hidrocarburífero continental. Un nuevo secretario ha asumido el reto. Bienvenido.


