Contrabando de armas
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, y la presidenta de la Aduana Nacional, Marlene Ardaya, presentaron un arsenal con 34 armas largas –entre fusiles, carabinas y metralletas, algunas con mira telescópica con un alcance de hasta 3.000 metros– y 41 pistolas ocultas en un contenedor que...
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, y la presidenta de la Aduana Nacional, Marlene Ardaya, presentaron un arsenal con 34 armas largas –entre fusiles, carabinas y metralletas, algunas con mira telescópica con un alcance de hasta 3.000 metros– y 41 pistolas ocultas en un contenedor que también contenía celulares y otros objetos.El cargamento había sido embarcado en el puerto de Everglades (Miami) a nombre de Miguel Ángel Suárez Cuéllar y lo primero que llamó la atención de las autoridades bolivianas fue que Estados Unidos no alertara a la Organización Mundial de Aduanas (OMA) sobre el contenedor que transportaba las armas.En los últimos días, el presunto destinatario de las armas eludió la acción policial en Trinidad, mientras que su esposa, Karen Patricia Taborga Égüez, fue aprehendida y trasladada a Santa Cruz, pero fue beneficiada con medidas sustitutivas a la detención preventiva por ser madre de un bebé de apenas 20 días de nacido.Hasta el momento, el Ministerio Público imputó a siete personas acusadas por tráfico ilícito de armas, organización criminal y complicidad. Seis de los imputados fueron enviados al penal de Palmasola con detención preventiva.En ese contexto, surgieron una serie de hipótesis respecto del destino final del arsenal militar incautado. Según el gobierno boliviano, las armas de grueso calibre pudieron tener como destino final Brasil, para favorecer a organizaciones criminales.“El arsenal de armas incautadas en Bolivia está vinculado con los cárteles de la droga que están en guerra interna en el país vecino, donde hay demanda de armas. Se está haciendo el cruce de datos del envío con el origen de la carga, que es Miami, Estados Unidos”, aseguró Romero.No obstante, ¿cómo fue posible que personal de cuatro puertos de Estados Unidos, República Dominicana, Perú y Chile, por los que pasó el arsenal militar, no haya detectado un contrabando de tal magnitud?Todo indica que las autoridades aduaneras de esas terminales marítimas no cumplieron con el protocolo de seguridad portuario o, en su caso, hubo negligencia –sin descartar complicidad– que facilitó que un arsenal de armas recorra cuatro puertos marítimos antes de ser detectado e incautado en Bolivia.Y aunque el ministro de Gobierno señale que el destino de las armas era Brasil “por la demanda” que existiría en este país, nadie garantiza que las mismas no pudieron haber sido ordenadas por bandas locales del crimen organizado y del narcotráfico. Sólo una investigación seria dilucidará descartará este extremo.Ahora bien, el comercio internacional marítimo moviliza millones de contenedores cada año, lo que no excluye el debido control por parte de las autoridades correspondientes.Según normas internacionales, los controles a contenedores deben ser ineludiblemente realizados para detectar ilícitos que afectan al comercio exterior de cada país. Por ejemplo: narcotráfico, terrorismo, fraude y contrabando, entre otros delitos.Por ello es de vital importancia, a los efectos de evaluar los riesgos inherentes al control de contenedores, tener pleno conocimiento –con la anticipación necesaria– de la fecha de salida del puerto de origen, el tránsito, el transbordo, el lugar de origen de la carga, los precintos de salida y el tiempo de estadía en los puertos.Además, se debe registrar los precintos de llegada, el itinerario del contenedor al interior de cada país, el nombre de la empresa que lo arrienda, los lugares de almacenamiento y los sitios donde se realiza el aforo del contenedor.No debemos olvidar que el tráfico de armas y el lavado de dinero negro son dos grandes peligros que impactan en varios países latinoamericanos, fortaleciendo a los cárteles del crimen organizado, del narcotráfico y la estela de violencia.En ese contexto, por la salud del Estado de Derecho es preciso que las autoridades esclarezcan este tráfico ilícito de armas y castiguen con todo el rigor de la ley a los autores intelectuales y materiales, cómplices y encubridores.


