Reservas internacionales

Los datos oficiales señalan que las RIN, que en diciembre de 2014 se ubicaban en 15.123 millones de dólares, en los primeros 20 días de este 2017 cayeron a 9.993 millones de dólares, lo que representa una fuerte disminución de 5.130 millones de dólares. Según la agencia Xinhua, citada por...

Los datos oficiales señalan que las RIN, que en diciembre de 2014 se ubicaban en 15.123 millones de dólares, en los primeros 20 días de este 2017 cayeron a 9.993 millones de dólares, lo que representa una fuerte disminución de 5.130 millones de dólares.


Según la agencia Xinhua, citada por América Economía, el BCB atribuyó esa caída a menores ingresos por la baja del precio internacional del barril de petróleo, que constituye la referencia de los precios del gas natural que Bolivia exporta a Brasil y Argentina.


De igual forma, justificó la caída al incremento en los requerimientos de transferencias al exterior por parte del sistema financiero, a un incremento del requerimiento de efectivo en dólares por parte del sistema financiero nacional y al déficit comercial.


Las RIN son los recursos financieros en divisas con los cuales cuenta un país para garantizar los pagos de los bienes que importa y el servicio de la deuda, así como para estabilizar la moneda.


El objetivo de las reservas es coadyuvar a la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional, mediante la compensación de la balanza de pagos, es decir, las diferencias entre los ingresos y egresos de divisas del país.


En otras palabras, las reservas son una especie de seguro que se aplica cuando se observa un deterioro en los flujos comerciales (comercio de mercancías) o en los capitales de la balanza de pagos (inversiones).


Ahora bien, ¿qué factores incidieron para que de 1.570 millones de dólares en enero de 2006, las RIN hayan trepado a una cifra histórica de 15.123 millones de dólares en diciembre de 2014?


Uno de los principales factores que posibilitó ese sustancial incremento de las RIN fueron los altos precios de las materias primas y el crecimiento de las exportaciones, lo que se tradujo en un buen desempeño económico y una alta capacidad de ahorro.


A partir de 2015, los ingresos cayeron empujados por los bajos precios internacionales de los minerales y del petróleo, lo que repercutió en bajos precios del gas que exporta Bolivia, y el deterioro del comercio exterior fue inminente.


Empero, en 2016 y por tercer año consecutivo Bolivia lideró el crecimiento económico entre los países suramericanos con un PIB que alcanzó al 4,2%, según el gobierno nacional y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).


La economía boliviana se expandió de 9.525 millones en 2005 a 34.493 millones de dólares en 2015, por los altos precios de las materias primas, la inversión pública, la demanda interna, la bolivianización de la economía y la estabilidad monetaria.


Sin embargo, la disminución de las reservas en los últimos dos años –a un promedio de 210 millones de dólares mensuales– es una señal de alerta, ya que en la medida en que el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos persista, las RIN seguirán perdiendo valor.


Según el economista Luis Ballivián, en 2017 las RIN seguirán a la baja porque Bolivia debe continuar pagando intereses de los créditos externos, cumplir con sus deudas, gastar en importaciones y encarar los bajos precios del petróleo.


Y como sostiene su colega Gastón Balderas, las RIN son el respaldo del ahorro que los ciudadanos mantienen en el sector financiero y que el gobierno ha utilizado para mantener la ingente emisión crediticia potenciada con la bolivianización.


Dicho de otra manera, los dólares que recibe el país son dinero de los bolivianos y las RIN son su respaldo. Por lo tanto, las reservas ya están comprometidas y deberían ser resguardadas con la mayor diligencia posible.


Ya que emitir moneda nacional contra reservas internacionales por un lado, y gastar e invertir las reservas por el otro, produce la doble disponibilidad de recursos: endeudarse a corto plazo en bolivianos y prestar a largo plazo en dólares.


Y si el déficit en la balanza de pagos continúa, esa práctica resulta muy riesgosa y el gobierno podría verse obligado a tapar agujeros con las mismas reservas que respaldan el ahorro privado de los bolivianos y que mantienen la estabilidad de la moneda nacional.


Más del autor