Exabrupto macrista

“Acá vienen ciudadanos paraguayos o ciudadanos peruanos que se terminan matando por el control de la droga. La concentración de extranjeros que cometen delitos de narcotráfico es la preocupación que tiene nuestro país”, señaló Bullrich, en declaraciones recogidas por el diario Página...

“Acá vienen ciudadanos paraguayos o ciudadanos peruanos que se terminan matando por el control de la droga. La concentración de extranjeros que cometen delitos de narcotráfico es la preocupación que tiene nuestro país”, señaló Bullrich, en declaraciones recogidas por el diario Página 12.El pasado 24 de enero, la titular de Seguridad sostuvo que peruanos y paraguayos, “no tanto bolivianos”, ingresan a territorio argentino “y se terminan matando por el control de la droga”, y que “muchos paraguayos, bolivianos y peruanos se comprometen como choferes, mulas, partes de una cadena en los temas de narcotráfico”.Según el diario argentino La Nación, Bullrich dijo que el nuevo sistema previsiblemente va a “ordenar” las “relaciones con Paraguay, Bolivia y Perú”, países a los que describió como “productores” de droga. “La concentración de extranjeros que cometieron delitos de narcotráfico es la preocupación que tiene nuestro país y ahí es donde queremos apuntar”, resumió la responsable argentina de Seguridad de la Nación. Es decir, para el gobierno de Macri –al menos para la ministra de marras– la reforma del sistema de migraciones estará poco menos que orientada a perseguir, investigar y encarcelar a paraguayos, peruanos y bolivianos como sospechosos de ser potenciales narcotraficantes.Pero ¿qué pasará con el restante 77% de personas encarceladas por delitos de narcotráfico y que son de nacionalidad argentina? ¿Acaso por no ser extranjeros tendrán un trato diferenciado?Bullrich fue muy clara al indicar que los extranjeros que cometieron delitos son la preocupación central de su gobierno “y ahí es donde queremos apuntar”. Es decir, la reforma no apuntará al 77% de reos que tienen la nacionalidad argentina. Así de claro.Además, intencionalmente esconde el hecho que en Argentina –según la ONU– viven al menos 2 millones de inmigrantes en forma permanente y hay en total 1.420 extranjeros presos por delitos de narcotráfico. Es decir, apenas el 0,07%.En ese contexto, las palabras de Bullrich son parte de un plan xenófobo que tiene en la mira a tres países gratuitamente vilipendiados y cuyos nacionales han sido difamados de ser narcotraficantes o al menos potenciales traficantes de drogas, sin ningún sustento.La ministra de Seguridad argentina quiso con su ataque verbal justificar la orientación de una norma de migraciones que –en los papeles– solamente buscaría endurecer los controles de acceso de extranjeros con antecedentes penales a territorio argentino y facilitar la deportación de aquellos que cometan delitos.Empero, el contenido de sus declaraciones y la de otros personeros del gobierno de Macri desvelan que la norma endurecerá de tal forma los requisitos que los extranjeros –particularmente paraguayos, peruanos y bolivianos– no podrán ingresar a territorio argentino, inviabilizará cualquier trámite de residencia y situará en la cuerda floja a decenas de miles que viven en Argentina desde hace 10, 20 o 30 años.Este jueves el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia convocó al embajador argentino acreditado en La Paz, Normando Álvarez, a quien el canciller Fernando Huanacuni le transmitió la profunda preocupación del gobierno boliviano respecto de las declaraciones de la ministra Patricia Bullrich.Huanacuni solicitó a Álvarez que su gobierno aclare “las declaraciones formuladas por la mencionada autoridad argentina” y expresó “el rechazo del gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia por afirmaciones infundadas que no contribuyen en la lucha contra la discriminación y xenofobia en nuestros países”.Además, reafirmó la importancia de continuar el diálogo “entre dos naciones hermanas, de manera que se permita abordar de manera integral y conjunta los desafíos existentes en términos migratorios y la lucha frontal contra la delincuencia organizada”.En ese contexto, así la reforma migratoria sólo apunte a los extranjeros con antecedentes penales, de todas formas será discriminatorio y constituirá una violación a los derechos más elementales, sobre todo si esa persona ya cumplió su condena.Además, limitará los derechos de las personas que viven en situación de vulnerabilidad social, quienes probablemente sufrirán mayores niveles de violencia y discriminación.


Más del autor