De héroes a asesinos

Los hijos cuando son pequeños ven a sus progenitores como una especie de héroes durante toda su infancia, por lo que buscan su  aprobación sobre todas las pequeñas cosas que hacen. Nueve meses es lo que cada madre debe esperar para disfrutar de la máxima creación de la humanidad. Una...

Los hijos cuando son pequeños ven a sus progenitores como una especie de héroes durante toda su infancia, por lo que buscan su  aprobación sobre todas las pequeñas cosas que hacen.


Nueve meses es lo que cada madre debe esperar para disfrutar de la máxima creación de la humanidad. Una vez que el bebé sale del vientre sólo basta una mirada para que estos dos seres estén eternamente conectados.


Pero,  ¿qué sucede cuando esta personita hecha para amar, recibe en cambio insultos, golpes y desprecio? La conceptualización de familia en cualquier sociedad no soporta estas anomalías y censura este tipo de comportamiento. Sin embargo, aun así ocurre. 


Es increíble pero los últimos hechos nos muestran que el peligro está en casa. Padres, tíos, hermanos o vecinos acechan a la población infantil. Y así, nos acercamos a un drama tan grave como invisible: “la violencia doméstica contra menores”.


La semana que se va se registró un hecho que debería sacudir a toda Tarija, pues una menor de tan solo 2 años y cuatro meses falleció a causa de las agresiones, que sufrió por parte de sus PADRES, el hecho sucedió la tarde del jueves en la comunidad de Carachimayo del municipio de San Lorenzo. 


Los progenitores agredieron a la niña hasta matarla, luego pusieron el pequeño cuerpo en una bolsa amarilla y lo fueron a dejar a un barranco, ubicado a unos 100 metros de la casa. Ahí,  lo abandonaron en unos matorrales -como un perro- entre la basura y las plantas. El cadáver fue encontrado cerca de las 21.00 del mismo día.


Ustedes se imaginan ¿Qué habrá sentido la impotente niña al ver que sus propios PADRES -sus héroes- la golpeaban? ¿Será que esta vez falló ese amor “inevitable” entre padres e hijos? Y ¿qué sintió su pequeño corazón cuando se le iba la vida por esta causa? 


Es muy doloroso lo que ocurre en Tarija y Bolivia, este tipo de casos se multiplican, dejando mucho maltrato por detectar. Lo que ha pasado con esta pequeña es una clara muestra de que el pilar fundamental de nuestra sociedad está fallando. Por lo visto, la infancia no parece prioritaria, al hijo se le sigue viendo como una propiedad personal.


Matar a un hijo debe constituir el acto más destructivo y de más violencia que existe. Cada uno de nosotros debemos tener en claro que nuestra vida social inicia desde la más temprana edad, en compañía de hermanos y padres. 


Pero son los padres quienes definirán nuestro futuro y a nosotros mismos. Por este motivo, cuando los padres son violentos definen patrones y conductas que nos afectarán de por vida. 


La violencia intrafamiliar es una situación terrible para quienes la viven, pero en el caso de los hijos es mucho más serio porque los marcará para siempre y puede ocasionar que sean infelices el resto de su vida. Eso sí sobreviven a los maltratos.  


Fabiana tiene sólo un año, duerme al lado de sus padres en una pequeña cuna, que ellos le hicieron. Todas las mañanas despierta a las seis en punto, gatea hasta la cama de sus progenitores y con una gran sonrisa dice “Papá” y luego “Mamá”, mientras acaricia el rostro de ambos.


Más de una vez se enfermó y su madre sintió que la vida se le iba junto a la de su hija; sin embargo, con mucha dedicación médica logró recuperarse. Su padre, con lágrimas en los ojos, asegura que no podría imaginar comenzar un día sin esa gran sonrisa. 


Empero, claro está, que no todos los niños corren la misma suerte.  Como tampoco todas las parejas tienen la bendición de tener un hijo. Clarísimo lo expresa el dicho “a veces Dios da pan al que no tiene dientes”. 


Lo concreto es que miles de pequeños cuerpos en todo el mundo soportan violencia y experimentan el dolor de ver cómo sus héroes se les caen a pedazos, pero aun así muchos de ellos los siguen amando. Quizás hasta que  sus pequeños cuerpos resistan este amor tan destructivo. 


Ojalá la Policía y demás instancias de seguridad detecten las agresiones antes de que sea demasiado tarde. 


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