“El Chapo” extraditado
Sobre el confeso traficante de drogas pesan otras acusaciones como lavado de dinero, homicidio, pertenencia a organización criminal, distribución ilegal de marihuana, cocaína, metanfetaminas y heroína, entre otros delitos, por lo que deberá responder en seis procesos penales que la...
Sobre el confeso traficante de drogas pesan otras acusaciones como lavado de dinero, homicidio, pertenencia a organización criminal, distribución ilegal de marihuana, cocaína, metanfetaminas y heroína, entre otros delitos, por lo que deberá responder en seis procesos penales que la justicia estadounidense abrió en su contra.Mediante un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de México informó que puso a Guzmán a disposición de la Procuraduría General de la República (Fiscalía) y, a través de la misma, el Gobierno mexicano lo entregó a las autoridades de Estados Unidos. En medio de un fuerte operativo de seguridad el capo fue trasladado desde la prisión de la norteña Ciudad Juárez, donde estaba recluido desde mayo pasado, con rumbo al aeropuerto de esa urbe fronteriza con Estados Unidos y desde allí fue trasladado a la ciudad de Nueva York.Mediante otro comunicado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos agradeció al Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto “por su amplia cooperación y asistencia para asegurar la extradición de Guzmán”, según reportó la agencia Efe.“El Chapo” Guzmán, quien fue recapturado el 8 de enero de 2016 en su natal Estado de Sinaloa tras la fuga que protagonizó el 11 de julio de 2015 del penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, tiene causas pendientes en los Estados de Nueva York, Texas, Arizona, Florida, Illinois y Nueva Hapmshire.Ahora bien, ¿cuáles serían las razones por las que el gobierno de Peña Nieto decidió a última hora extraditar a “El Chapo” a la justicia de Estados Unidos?Guzmán es considerado el capo más poderoso de la mafia narcotraficante mexicana y con suficiente poder económico como para corromper a quien se le antoje; ya no hizo antes y podría haberlo hecho nuevamente. Forbes calcula su fortuna en 1.000 millones de dólares, aunque es un dato sin fuentes de verificación. Otra de las razones para que el gobierno de Peña Nieto acelerara su extradición fue el riesgo de una tercera fuga que, por la delicada coyuntura política mexicana agudizada por el gasolinazo de Año Nuevo, hubiera significado la tumba política del presidente e incluso la desestabilización de su administración.En ese contexto, la extradición del capo a Estados Unidos era lo que más le convenía a Peña Nieto para evitar que su peor pesadilla se haga realidad.Según el analista mexicano Leo Zuckermann, nadie, en sus cincos sentidos, hubiera pensado que “El Chapo” se fugaría por segunda ocasión en julio de 2015, luego que el gobierno de Peña Nieto lo recapturara en febrero de 2014. Se escapó gracias a la incompetencia y corrupción del sistema carcelario.A mediados de los años 80 del siglo pasado, los narcos mexicanos alcanzaron suficiente confiabilidad y desarrollo para traficar droga procedente de Colombia, y los cárteles de Sinaloa y del Golfo trafican cocaína no sólo a Estados Unidos sino al mercado mundial.Decapitaciones, ejecuciones en masa, cuerpos colgados y la tortura son parte de la guerra sin cuartel que libran los cárteles de las drogas en México, violencia que ha cobrado más de 80.000 vidas entre 2006 y 2015, según un informe del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos.Además, los carteles mexicanos mueven entre 19.000 y 29.000 millones de dólares anuales por la venta de drogas en Norteamérica, y el cartel de Sinaloa –manejado por “El Chapo”– controla entre el 40% y 60% de la droga que ingresa a Estados Unidos.Y la elección de Donald Trump generó zozobra, ya que prometió un muro en la frontera y hacérselo pagar a México, deportar a millones de inmigrantes, gravar las remesas y dañar comercialmente al país, por lo que la extradición de Guzmán más se parece a un esfuerzo por hacer ‘buena letra’ con el nuevo gobierno de su poderoso vecino que una decisión para hacer justicia.En otras palabras, el Estado mexicano no fue capaz de procesar al mayor criminal de su reciente historia, pese a que el capo tenía varias causas penales abiertas en su contra y el cumplimiento de sentencias dictadas por la justicia mexicana.


