Por Cristian, por todos
El caso de Cristian es emblemático y representativo. Emblemático porque se ha vivido como a cámara lenta cada uno de los pasos de la investigación. Se ha narrado cada uno de los fracasos. Algunos de ellos incluso se han anticipado. Ha sido una especie de caso televisado y analizado en tiempo...
El caso de Cristian es emblemático y representativo. Emblemático porque se ha vivido como a cámara lenta cada uno de los pasos de la investigación. Se ha narrado cada uno de los fracasos. Algunos de ellos incluso se han anticipado. Ha sido una especie de caso televisado y analizado en tiempo real, pues Cristian, quien fue compañero de esta casa periodística aunque se desarrolló sobre todo en la cadena hermana Plus TV, era un periodista terco y pertinaz, hecho a sí mismo, con muchas ganas de triunfar y que hizo en su camino muchos amigos. Y también algunos enemigos.Es representativo porque en el caso de Cristian Mariscal se ven reflejados los miles de sufridores de la Justicia en Tarija y en todo el país. Aquellos anónimos que quizá no tuvieron las mismas posibilidades para sostener la batalla en el largo plazo pero que sufrieron las mismas injusticias.Si en un caso como el de Cristian Mariscal, con todos los focos televisivos encima, se han podido arruinar tres pruebas tan fundamentales como las muestras de sangre encontradas en el domicilio donde se le vio con vida por última vez; el registro de mensajes y llamadas entre los dos principales imputados y posteriormente, el vehículo en el que desapareció, reconocido por sus familiares en detalles ínfimos más allá de la coincidencia del número de registro del B-Sisa ¿Qué pasará habitualmente en los estrados judiciales? ¿Qué sucederá a diario en los despachos fiscales? ¿Qué ocurrirá comúnmente en las oficinas policiales?El caso Cristian Mariscal desnuda las carencias, la incompetencia y la negligencia de todo un sistema que deja a los ciudadanos a la intemperie. Que solo alimenta más la intranquilidad. Que nos retrata como sociedad desprotegida. Que da alas a los amigos de la impunidad y de la chicana.El caso Cristian Mariscal ha sido cerrado sin contemplaciones, aunque los responsables insistan con discursos que digan lo contrario. Si durante dos años de investigación formal nadie pudo encontrar y poner a salvo una sola prueba, es cínico pensar que ahora, sin ningún tipo de medio a disposición, se pueda resolver. El Ministerio Público debería aplicarse científicamente y no entregarse a la divina providencia o similares.El padre de Cristian, don Jaime Mariscal, se enfrentó con todas sus fuerzas al sistema reclamando Justicia. Falleció exhausto hace un año, pero su lucha no puede caer en saco roto. La familia entera está comprometida en mantener viva la llama de la Justicia. Como diario El País, nuestro compromiso es con Cristian y con todos los desaparecidos, con los que no encuentran paz ni justicia. Un contador con una imagen en la tapa diaria es solo un granito de arena, por Cristian, por todos, para buscar Justicia. Para que nadie olvide. Para que siga estando presente. Para que las cosas cambien. Para que se asignen los recursos necesarios para hacer Justicia….
Grano a grano, hagamos granero.


