El tren bioceánico ya busca financiamiento

El presidente Evo Morales fue quien desveló que la misión trinacional que visitará Alemania estará conformada por los ministros de Obras Públicas o de Transporte de los países mencionados, cuyos gobiernos respaldan la construcción de la mega obra que también implica a Brasil.A mediados...

El presidente Evo Morales fue quien desveló que la misión trinacional que visitará Alemania estará conformada por los ministros de Obras Públicas o de Transporte de los países mencionados, cuyos gobiernos respaldan la construcción de la mega obra que también implica a Brasil.A mediados del año pasado, el viceministro alemán de Transportes, Rainer Bomba, señaló que la propuesta boliviana es “la única ruta considerada como la correcta y la mejor, es la ruta desde Perú, pasando por Bolivia hasta Brasil”.Dijo que inversionistas alemanes, suizos y australianos expresaron su interés de financiar el proyecto que en enero de 2016 fue calificado por su gobierno como “la obra del siglo”, por su trascendental alcance para promover el comercio regional y la exportación a los mercados asiáticos.En ese contexto, el 4 de noviembre del año pasado, Bolivia y Perú acordaron impulsar el proyecto de integración más importante de Suramérica de los últimos años y cuya trascendencia económica para el comercio sería comparable con el Canal de Panamá.Los presidentes Evo Morales y Pablo Kuczynski aprobaron la Declaración de Sucre y convinieron la suscripción de 13 memorándums de entendimiento. Mediante uno de ellos crearon un Comité Ad Hoc que ya trabaja en la viabilidad del corredor bioceánico.Y en una reunión celebrada en Asunción el pasado 4 de enero, el presidente Morales y su colega paraguayo Horacio Cartes suscribieron un Memorándum de Entendimiento para encarar estudios preliminares para la interconexión ferroviaria entre Roboré (Bolivia) y puerto Carmelo Peralta (Paraguay).Es que el corredor bioceánico propuesto por Bolivia es la mejor opción para la región, porque al pasar por el territorio nacional su longitud entre uno y otro océano sería de 3.750 kilómetros, tendría un costo de construcción estimado de al menos 7.500 millones de dólares y tiene resueltos todos los temas ambientales.Se prevé que reducirá los costos y los tiempos de las exportaciones entre los países de la región y hacia los mercados de ultramar y potenciará las capacidades de exportación de Suramérica frente a otras regiones del mundo.Por ejemplo, según datos del gobierno boliviano, actualmente la carga brasileña tarda al menos 67 días en llegar hasta China a través del Canal de Panamá, pero por el corredor bioceánico central tardaría 38 días en alcanzar el mayor mercado del globo.Y no sólo facilitará las exportaciones de Brasil, Perú, Bolivia y Paraguay al creciente mercado asiático, sino también las de Uruguay y Argentina a través de la hidrovía Paraguay-Paraná.En ese contexto, el proyecto cuenta con el apoyo de Unasur, Perú, Paraguay y Bolivia, pero en cuanto al Brasil, si bien hubo avances con el gobierno de la ex presidenta Dilma Rousseff, aún está pendiente una reunión con el actual mandatario Michel Temer.Ahora bien, se espera que los impactos del corredor bioceánico central en su área de influencia directa se expresen con la reducción de la pobreza y de la exclusión social, genere empleos, incremente el ingreso familiar, reduzca la inequidad, allane el acceso a servicios básicos de calidad y conecte las áreas rurales con las urbanas.En cuanto al desarrollo económico, se prevé que aliente la competitividad, reduzca los costes de producción, expanda la actividad comercial, la inversión privada y la acumulación de capital; facilite el acceso a mercados nacionales e internacionales, y allane el acceso a poblaciones y comunidades con potencial turístico.Sin embargo, más allá de esas previsiones la realidad señala que el proyecto férreo impulsado por Bolivia, que cuenta con el apoyo de Perú, Paraguay y la predisposición de Alemania para financiarlo, tiene por delante un largo camino lleno de dificultades que seguramente no serán pocas.Al presente, el gran desafío es superar todos los escollos que se encuentren en el camino para concretar un proyecto regional que de a poco comienza a dar sus primeros pasos.


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