Incremento salarial

“Si la inflación es del 4%, entonces lo que queremos los trabajadores es un incremento saludable, mínimamente de un 15 o 20% (porque) estamos en un proceso revolucionario de los trabajadores”, afirmó el principal dirigente laboral. “Un salario básico debe ser de 8.000 bolivianos y vamos...

“Si la inflación es del 4%, entonces lo que queremos los trabajadores es un incremento saludable, mínimamente de un 15 o 20% (porque) estamos en un proceso revolucionario de los trabajadores”, afirmó el principal dirigente laboral. “Un salario básico debe ser de 8.000 bolivianos y vamos a pelear porque mínimamente nos apoye el gobierno”, agregó, citado por el diario paceño La Razón.Entre otros puntos, el pliego de los trabajadores exigirá la reactivación y diversificación del aparato productivo para la generación de nuevas fuentes de empleo.Sin embargo, antes de hacer oficial ese planteamiento la COB espera propuestas de las centrales obreras departamentales y regionales para elaborar un único pliego petitorio.Según datos del gobierno nacional, durante la gestión 2016 la economía boliviana alcanzó un crecimiento del 4.2%, cifra por encima de las previsiones del FMI y la CEPAL que indicaban que junto a Paraguay, Bolivia lideraría el crecimiento suramericano con 4.0%, seguido por Perú (3.9), Colombia (2.0%), Chile (1.6%) y Uruguay (0.6%).“Sigue creciendo la economía boliviana y va seguir creciendo porque los fundamentos que tenemos son muy sólidos”, aseguró el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, quien destacó que por tercer año consecutivo Bolivia lideró el crecimiento suramericano. Además –según proyectó la CEPAL el pasado 14 de diciembre–, de los 10 países suramericanos cuatro cerraron el 2016 con números rojos en su crecimiento económico: Venezuela (-9,7%), Brasil (-3,6%), Argentina (-2%) y Ecuador (-2%), afectados por una fuerte caída de la inversión y del consumo.En ese contexto, el asesor de Política Económica del Banco Central de Bolivia (BCB), Raúl Mendoza, expresó a fines de diciembre que en 2017 Bolivia mejorará sus ingresos económicos, gracias al repunte de los precios internacionales del gas natural que el país exporta a los mercados de Brasil y Argentina.Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación positiva de 0,29% en diciembre respecto de noviembre del año pasado, la economía boliviana cerró la gestión 2016 con una inflación acumulada del 4%.Por lo demás, la tasa de desempleo en Bolivia cerró el año 2016 con el 4.1%, el más bajo de la región, informó el titular de Economía y Finanzas Públicas.De acuerdo con la misma fuente, con una tasa de desempleo del 5.4% Ecuador es el segundo país suramericano mejor ubicado después de Bolivia, seguido de Argentina y Perú con el 6.5%, y Chile con el 6.8%, entre los más bajos.Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) proyectó que en 2017 las tasas de desempleo en América Latina y el Caribe alcanzarán sus niveles más altos desde la última crisis financiera internacional (2008-2009) afectados con el negativo desempeño económico en la región, principalmente del Brasil.Ahora bien, es cierto que en 2016 la economía boliviana lideró el crecimiento suramericano, pero en un escenario marcado por la contracción de las dos más grandes economías regionales como Brasil y Argentina, el panorama se tornará difícil para alcanzar este año un crecimiento del 4.8% proyectado por el gobierno.Por lo tanto, creemos que lo que corresponde es priorizar la inversión pública y privada, y que el incremento salarial para este 2017 se apruebe en base a la evolución del IPC que determinó la tasa de inflación anual. Además, los empresarios –incluido el patrón Estado– deberían asumir plenamente su responsabilidad social de preservar las fuentes de empleo y los trabajadores coadyuvar a mantener el poder adquisitivo de los salarios.En ese contexto, el anuncio del secretario Ejecutivo de la COB de que exigirá un incremento salarial de entre el 15 y el 20% resulta irreal, demagógico e incluso irresponsable y atenta contra la estabilidad económica, porque en el caso de que eventualmente sea atendida generaría un proceso inflacionario que nadie desea, menos los asalariados.


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