“Volver a mi chaco”
“Tengo tres años para prepararme y volver a mi chaco. Que no se preocupe la oposición”, señaló ese día Morales, durante la ceremonia de posesión del nuevo Alto Mando Militar, acto que se desarrolló en Palacio de Gobierno.Sin embargo, no es la primera vez que el Primer Mandatario hace...
“Tengo tres años para prepararme y volver a mi chaco. Que no se preocupe la oposición”, señaló ese día Morales, durante la ceremonia de posesión del nuevo Alto Mando Militar, acto que se desarrolló en Palacio de Gobierno.Sin embargo, no es la primera vez que el Primer Mandatario hace referencia a la idea de retornar a su terruño, o a la cuestión de estar preparado o no para dar aquel paso. Un recuento realizado por el diario Página Siete da cuenta que desde el 2014, Morales se refirió al tema en al menos cinco oportunidades, en declaraciones a la prensa boliviana o a medios internacionales como la BBC Mundo, El País de España o al diario La Jornada de México. En alguna de ellas incluso detalló eventuales proyectos o actividades a las que le gustaría dedicarse una vez que culmine su mandato constitucional, que se iría contento a su chaco por los logros que su gobierno consiguió en los últimos años, aunque también admitió que “yo no estoy preparado para irme a casa”.No obstante, la eventual nueva re postulación de Evo Morales a la Presidencia del Estado Plurinacional se instaló en la agenda pública, tras la decisión unánime asumida por dirigentes del MAS que en su reciente congreso de Montero (Santa Cruz) proclamaron a Morales candidato para los comicios de 2019.Es decir, no está descartado que el actual Presidente busque un cuarto mandato con el respaldo del MAS, de los movimientos sociales y de una parte de la población, pese a la derrota que sufrió en el referéndum del 21 de febrero de 2015, día en el que las urnas le negaron esa posibilidad.En esa consulta constitucional ganó la opción del No con un 51,30% sobre el Sí que registró un 48,7%. El MAS atribuyó su derrota a las redes sociales y a la polémica denuncia sobre un supuesto tráfico de influencias por la relación sentimental de Evo con Gabriela Zapata, ex representante de la empresa china CAMC.Según una última encuesta, pese a llevar 10 años en el poder el Jefe de Estado todavía cuenta con una popularidad del 49%.Ahora bien, conocedor del apoyo popular con el que cuenta, e Jefe de estado –citado por la agencia AFP– desafió recientemente a sus detractores al sostener que “vamos a vernos en las urnas, en las elecciones, (pero) que no nos manipulen con mentiras”.Aludió así al resultado adverso del referendo de febrero que, según Morales, fue influenciado por las ‘mentiras’ divulgadas sobre un supuesto hijo suyo con la representante de CAMC, la empresa china que firmó millonarios contratos con el Estado.Morales dijo que el niño había muerto poco después de nacer, pero la supuesta madre del menor, Gabriela Zapata, aseguró que el hijo aún vivía. Finalmente se comprobó la inexistencia del menor y Zapata está detenida y es investigada por la presunta legitimación de ganancias ilícitas.Es en ese contexto que cobran gran trascendencia política las declaraciones del Jefe de Estado respecto de una eventual nueva re postulación a la presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, aunque para ello es indispensable la reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado.Este mandato constitucional prescribe que “el período de mandato de la Presidenta o del Presidente y de la Vicepresidenta o del Vicepresidente del Estado es de cinco años, y pueden ser reelectas o reelectos por una sola vez de manera continua”.Es decir, el artículo 168 de la Carta Magna –tal como está redactado– cierra cualquier posibilidad de que el actual Jefe de Estado vuelva a ser candidato en 2019, aunque el MAS y los partidarios de la nueva re postulación aseguran que existen cuatro caminos legales para lograr ese propósito.Sea como fuere, lo cierto es que la nueva declaración de Morales en sentido que tras cumplir el actual periodo constitucional “volverá a su chaco”, no esclarece el panorama político sino que lo hace más denso, en un tema que no sólo concierne a oficialistas y opositores sino a todo el pueblo boliviano.


