La Tablada del siglo XXI
Después de ver consumir las páginas del calendario sin demasiadas alegrías, chapacos, chaqueños, bermejeños y todos los demás hemos aterrizado en el 2017 con la convicción de que será el año de la verdad.Para Tarija es un año especialmente especial, pues se recuerda el bicentenario de...
Después de ver consumir las páginas del calendario sin demasiadas alegrías, chapacos, chaqueños, bermejeños y todos los demás hemos aterrizado en el 2017 con la convicción de que será el año de la verdad.Para Tarija es un año especialmente especial, pues se recuerda el bicentenario de la icónica batalla de La Tablada, aquella con la que los tarijeños empiezan a contar sus días de libertad e independencia, aunque todavía quedarían importantes batallas y encrucijadas por sortear.Los sucesos de La Tablada son especiales porque de alguna forma han dejado la impronta en el carácter tarijeño, porque marcaron un punto de inflexión entre las pequeñas facciones defensoras del micro terruño para concentrarse en el interés superior. Y se demostró que sí se pudo.2017 no va a ser un año fácil. El terror no dio ni una hora de margen para sembrar lo suyo. Los mercados siguen conteniendo la respiración ante el imprevisible desembarco de Donald Trump en la presidencia de los Estados Unidos, pendientes de lo que será el nuevo choque de trenes con una Rusia y una China con aspiraciones expansionistas al más puro estilo neoliberal frente a la nueva doctrina proteccionista. Trump tendrá su guerra como la tuvieron todos los presidentes de Estados Unidos, incluidos los Nobel de la Paz.2017 tampoco será fácil en Bolivia, porque se mueve en un tablero en constante reconfiguración. Porque los aliados ideológicos regionales son cada vez más escasos y porque el partido de Gobierno se ha propuesto desafiar de nuevo al orden establecido para luchar por lo que considera justo más allá de las consideraciones sobre la personalización del proceso de cambio en un único liderazgo y su legitimidad.Habrá más batallas: Este año toca renovar a las autoridades judiciales y el experimento no ha gustado demasiado en el oficialismo ni ha servido para resolver los problemas que arrastra el poder judicial. Este año seguiremos pendientes del precio del petróleo y habrá que sentarse con el cuchillo entre los dientes a negociar nuevos contratos de exportación sin demasiadas certezas. Este año seguiremos atentos al Tribunal de La Haya y su posibilidad de sacarnos de la mediterraneidad…También libraremos muchas pequeñas batallas en lo local, por la comunidad, por el Prosol, por el puente de aquí o el camino de allá, por el estadio de aquí o la cancha de allá. Por la canasta alimentaria o por los brigadistas barriales.En ese fragor no quedará otra que recordar que este año es 2017, que se cumplen los doscientos años de la gloriosa batalla de La Tablada, con la que contamos los días de libertad. Y habrá que recordar que en ese entonces, alguien decidió dar un pequeño paso al costado y acordarse del bien conjunto. De identificar al invasor, y combatirlo. Y derrotarlo. Y que desde entonces contamos días de libertad.


