“El mar es de todos y también de Bolivia”
“El mar no es tuyo, tampoco es mío, no es de nadie, es de todos. Entonces ¿por qué Chile no le otorga mar a Bolivia?”, es la irrebatible frase que inicia un mensaje pronunciado en la cansada voz del actor Aníbal Reyna, mientras solemne recorre por una despejada playa chilena, adornada por...
“El mar no es tuyo, tampoco es mío, no es de nadie, es de todos. Entonces ¿por qué Chile no le otorga mar a Bolivia?”, es la irrebatible frase que inicia un mensaje pronunciado en la cansada voz del actor Aníbal Reyna, mientras solemne recorre por una despejada playa chilena, adornada por un mar azul y olas que rompen la monotonía.“La razón es la misma de por qué la salud es indigna y la educación un negocio, y si también es la misma del porqué seguimos viviendo bajo las reglas de la dictadura”, agrega el actor chileno, quien nació el 17 de abril de 1937 y falleció el 16 de julio de 2016 a la edad de 79 años.“Acá no se trata de patriotismo ni soberanía, se trata de un gran negociado. Otorgar a Bolivia una salida al mar no pone en juego el futuro de nuestros hijos, sino sólo de los empresarios y políticos corruptos, los mismos que lucran con las pesqueras y navieras, con los campos y los bosques, con la gran minería, que lucran con tu trabajo y con tu vida.Entonces, ¿por qué seguir permitiendo que las decisiones que rigen nuestras vidas y que nos muestran como país al mundo las sigan tomando ellos? Demostremos que los chilenos no somos los arrogantes que nuestros políticos hacen creer.Demostremos que los chilenos trabajamos y soñamos con un mundo más humano y un país más humano. Somos nosotros los que queremos que la injusticia deje de existir. El mar es de todos y también de Bolivia”, señala in extenso el mensaje de solidaridad militante con la justa causa que busca reintegrar a Bolivia al océano Pacífico.Y mientras el video difundido en el portal web http://www.elciudadano.cl/ despertó el resquemor y rechazo entre los sectores más conservadores de Chile, tradicionalmente opuestos a devolver una salida soberana al mar a Bolivia, el presidente Evo Morales y el canciller David Choquehuanca –por separado– destacaron esa expresión de solidaridad, que no es otra que la de miles de chilenos que respaldan el derecho nuestro de retornar a las costas del océano Pacífico.“El pueblo boliviano agradece hermandad de Aníbal Reyna (+), su lucha contra la privatización en Chile y el mar, patrimonio de la humanidad”, expresó Morales en su cuenta de Twitter. Por su parte, el canciller David Choquehuanca señaló que “he sentido una profunda emoción de que un ciudadano con prestigio dentro de Chile, llame al pueblo chileno para trabajar la hermandad, la integración”.“Él está mostrando el sentir y el pensar de muchos, de miles y miles de chilenos. Nuestros pueblos quieren integración, nuestros pueblos quieren construir la hermandad, nuestros pueblos quieren compartir. Por eso el video dice que el mar también es de los bolivianos”, agregó. No es la primera vez que personas e instituciones chilenas expresan su apoyo a la causa boliviana. Según el portal alainet.com, al contrario de lo que comúnmente se cree, en los últimos años ha venido creciendo en Chile una corriente de pensamiento que tiene conciencia sobre la necesidad ética, histórica y política de reparar un daño causado a Bolivia por la infausta Guerra del Pacifico.Y prueba de este cambio que se opera en la realidad chilena es el video censurado por los grandes medios, las muestras de respaldo popular a Bolivia en Chile o el conjunto de artículos y reportajes que dan cuenta y muestran hitos de este viraje de la conciencia y la actitud chilena respecto de la reintegración marítima.Es que la integración Latinoamericana con soberanía y justicia, que sin ninguna duda constituye condición necesaria e imprescindible para el progreso, bienestar y felicidad de nuestros pueblos, implica una nueva relación de Chile con sus vecinos y en especial nuestra reintegración marítima. Algo absolutamente deseable y perfectamente posible, porque el mar es de todos y también de Bolivia. ¿No les parece?


