Globos
Alternaba los colores, primero uno blanco, luego uno rojo y después uno amarillo. Al cabo de un tiempo, un pequeño niño negro le jaló la manga del saco, miró al vendedor a los ojos y le preguntó:“Señor, si suelta un globo negro, ¿subiría? El vendedor de globos miró al pequeño y con...
Alternaba los colores, primero uno blanco, luego uno rojo y después uno amarillo. Al cabo de un tiempo, un pequeño niño negro le jaló la manga del saco, miró al vendedor a los ojos y le preguntó:“Señor, si suelta un globo negro, ¿subiría? El vendedor de globos miró al pequeño y con compasión, sabiduría y comprensión le dijo: “Hijo, lo que los hace subir es lo que está adentro de ellos”Ciertamente el niño tuvo la fortuna de encontrar a una persona que veía no sólo con sus ojos. La persona que puede ver con el corazón, también puede alcanzar a tocar el espíritu dentro de otro ser humano y revelar lo bueno que hay en su interior.El vendedor de globos tenía razón:Lo que está dentro de ti, es lo que te hará subir.


