El tabaquismo

Según Patricia Sosa, directora para América Latina y el Caribe de la Campaña para Niños Libres de Tabaco, Bolivia es uno de los países que importa casi la totalidad del tabaco que parte de su población consume, un producto mortal que está siendo mercadeado por grandes corporaciones...

Según Patricia Sosa, directora para América Latina y el Caribe de la Campaña para Niños Libres de Tabaco, Bolivia es uno de los países que importa casi la totalidad del tabaco que parte de su población consume, un producto mortal que está siendo mercadeado por grandes corporaciones multinacionales como Philip Morris Internacional.“Sabemos que la mayoría de estos productos son importados a Bolivia y que, aunque existe cultivo de tabaco en el país, este es muy pequeño y representa un porcentaje ínfimo de los cigarrillos que son consumidos en el país”, aseguró Sosa.Un estudio realizado por la Universidad Católica Boliviana (UCB) en el  periodo 2008 y 2013 –citado por el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, en mayo de este año–, desveló el consumo de tabaco se había reducido del 32.4% al 25,. %, al igual que el consumo de otras drogas.“En la gestión 2013, se reportó que 25 de cada 100 bolivianos comprendidos entre 12 y 65 años de edad, consumieron tabaco durante el último año y 45 de cada 100 bolivianos probaron alguna vez en su vida tabaco, constituyéndose esa droga, en el verdadero flagelo para los bolivianos”, remarcó entonces la autoridad antidroga.El tabaquismo es una adicción a la nicotina del tabaco. En la mayoría de los casos, se produce a través del consumo de cigarrillos y con menor frecuencia a través del consumo de habanos, cigarros, tabaco en pipas y cachimbas. Se considera fumador a quien ha fumado al menos 100 cigarrillos en su vida y que actualmente fuma todos o algunos días.La mayoría de las personas que comienzan a fumar lo hacen en la adolescencia, en parte para identificarse con los adultos. El tabaquismo es una de las adicciones físicas más intensas y resulta muy accesible, tanto por la multiplicidad de lugares de venta, como por el precio, y hasta hace algunos años promocionado con masivas campañas de publicidad que identificaban supuestos valores especialmente atractivos para las y los jóvenes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) identificó estos factores y propuso estrategias para controlar esta epidemia a nivel mundial: aumentar el precio de los cigarrillos, prohibir o regular la publicidad, generar ambientes cerrados libres de humo de tabaco (sólo fumar afuera), prohibir que las empresas tabacaleras patrocinen eventos e incorporar información fuerte del daño del tabaco.El tabaquismo daña a todo el organismo de quienes fuman, y las partes más afectadas suelen ser aquellas por donde ingresa el humo, por donde se despiden los tóxicos introducidos y las arterias. Además, existen datos científicos del daño que también produce en quienes fuman ocasionalmente o sólo unos pocos cigarrillos por día y entre quienes no fuman pero están expuestos al humo de cigarrillos ajenos.En ese contexto, el 15 abril del 2005 el Estado Plurinacional de Bolivia ratificó el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS y así se comprometió a ser parte de un esfuerzo global para reducir las muertes prematuras y enfermedades causadas por los productos de tabaco. Antes de esa fecha, en 2011 se adoptaron advertencias sanitarias en forma de pictogramas que cubren el 50% de ambas partes de los paquetes de cigarrillos. La implementación de esta política ha sido exitosa, porque ha logrado aumentar el conocimiento sobre el daño causado a fin que los fumadores dejen de fumar. Pero todavía hay mucho por lograr.Entonces, es necesario que las instituciones encargadas de regular la venta de tabaco prohíban terminantemente fumar en el interior de sitios públicos, clausuren puntos de ventas de cigarrillos sueltos e incrementen más los impuestos al tabaco para disminuir la asequibilidad a este producto nocivo y desincentivar su consumo, especialmente entre los jóvenes, adolescentes y niños. Y si la OMS señala que el tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas en el mundo, de las que más de 5 millones son fumadores y unas 600 mil no fumadores expuestos al humo de tabaco ajeno, y en Bolivia el humo del tabaco mata a 12 personas cada día, entonces tenemos que dejar de fumar. ¿No les parece?


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