Echar o no a Baldivieso
“No hay excusas, ha tenido tiempo para todo”, sentenció el dirigente deportivo –citado por el diario La Razón– en declaraciones que repercutieron poco menos como un ultimátum para el entrenador del equipo de todos.El 27 de agosto de 2015, el ‘Emperador’ asumió el cargo por...
“No hay excusas, ha tenido tiempo para todo”, sentenció el dirigente deportivo –citado por el diario La Razón– en declaraciones que repercutieron poco menos como un ultimátum para el entrenador del equipo de todos.El 27 de agosto de 2015, el ‘Emperador’ asumió el cargo por invitación del ahora ex presidente de la FBF, Marco Ortega, una vez que el club Bolívar rechazó que su entonces estratega, Eduardo Villegas, asumiera como responsable técnico de la Verde.La Copa América de Fútbol –que se inicia este viernes y se prolongará hasta el 26 de junio con la gran final– es el torneo de selecciones más antiguo del mundo, uno de los más relevantes a nivel global, sólo comparable con la Copa del Mundo y la Eurocopa.Nació en 1916, año en el que se disputó la primera edición para conmemorar el centenario de la independencia de Argentina, primera sede del torneo. En esa primera versión de la Copa América, llamada Campeonato Sudamericano de Selecciones, participaron 4 países considerados los fundadores de la Confederación Sudamericana de Fútbol: Argentina, Uruguay, Brasil y Chile.Y este año se cumplen 100 años de ese primer torneo que se disputó en Buenos Aires del 2 y al 17 de julio de 1916. Esta es la trascendencia mundial que tiene la Copa América, un torneo que por primera vez en su historia se jugará en un país no sudamericano: Estados Unidos.Por eso es incompresible que el presidente de la FBF amenace a Baldivieso con destituirlo si el combinado nacional no cumple una buena campaña en sus tres encuentros de la fase de grupos. El 6 de junio frente a Panamá, el 10 de junio contra Chile y el 14 de junio con Argentina.En ese contexto, ¿la amenaza de López de destituir a Baldivieso contribuye para que el seleccionado boliviano cumpla un papel decoroso en el torneo centenario? Creemos que no, porque la advertencia de destitución del estratega nacional es un lapsus del principal dirigente federativo, no de un análisis serio y meditado que aporte luces a las sombras en las que deambula desde hace mucho tiempo nuestro fútbol.No es casual que en lo que va de las eliminatorias sudamericanas para el mundial Rusia-2018, nuestra selección apenas haya cosechado tres de posibles 15 puntos y ocupe el penúltimo lugar en la tabla de posiciones.Tampoco es casual que desde hace muchos años los equipos bolivianos cumplan pobres campañas, encajen escandalosas goleadas y excepcionalmente, muy de vez en cuando, alcancen algún resultado positivo en la Copa Libertadores. Es que el fútbol boliviano es malo y mediocre, aunque de esta oscura realidad hay muchos responsables, principalmente dirigentes ineptos e incluso corruptos que situaron a Bolivia en el sótano del fútbol sudamericano.Y como muestra ahí está el escándalo de corrupción que obligó a la destitución y encarcelación –a mediados de 2015– del ex presidente de la FBF, Carlos Chávez y de otros dirigentes acusados por presuntos delitos de organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias, beneficios en razón del cargo, delitos tributarios y estafa con la agravante de víctimas múltiples. Lo que necesita la selección para cumplir un papel digno en los torneos internacionales, es el respaldo de campeonatos domésticos serios y muy bien organizados por una liga competitiva que se nutra con una mejor selectividad en el fichaje de jugadores, un trabajo a conciencia en las divisiones inferiores y un respeto por el público.Y como señala el chileno Ismael Ugarte, esto desembocará en un mejor rendimiento de los equipos, convocará a más público a los estadios, hará más abonados, mayor compra de camisetas y otras movidas de mercado, lo que a la larga redundará en más dinero para las arcas de las instituciones de nuestro fútbol. Nada de esto es nuevo, pero a la vez nada de esto se ha hecho. Es por eso que despedir a Baldivieso de ninguna manera sería el camino correcto. ¿No les parece?


