Identidad de género

Esa norma legal otorga a las personas transexuales y transgénero el derecho al cambio de sus nombres, los datos de sexo e imagen en toda documentación pública y privada vinculada a ellas, lo que les permitirá ejercer a plenitud el derecho a su identidad.La norma establece el procedimiento...

Esa norma legal otorga a las personas transexuales y transgénero el derecho al cambio de sus nombres, los datos de sexo e imagen en toda documentación pública y privada vinculada a ellas, lo que les permitirá ejercer a plenitud el derecho a su identidad.La norma establece el procedimiento para que las personas transexuales y transgénero, mayores de 18 años de edad, cambien su identidad en el marco del parágrafo II del artículo 14 de la Constitución Política del Estado que prohíbe toda forma de discriminación en razón de sexo, orientación sexual o identidad de género, entre otros.Además, se sustenta en el parágrafo I del artículo 13 de la Carta Magna que establece que los derechos constitucionales son inviolables, universales, interdependientes, indivisibles y progresivos.“Es solo una ley que permite devolverle la vida, la posibilidad de la felicidad a cientos de personas que sufren discriminación y violencia que llega hasta la muerte”, sostuvo la presidenta de la Cámara Baja, Gabriela Montaño, citado por el diario La Razón.Tras la presentación del proyecto de ley a fines de noviembre de 2015 por el Ministerio de Justicia, la presidenta del colectivo Trans, Lésbico, Gay y Bisexual (TLGB), Laura Álvarez, dijo que la norma beneficiará a alrededor de 1.500 personas “visibles” de esa organización.Sin embargo, el proyecto de ley fue rechazado por las iglesias católica y evangélica. “No se puede violar la integridad física de una persona para el tratamiento de un mal de origen psíquico”, sostuvo en diciembre pasado el secretario General de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), Aurelio Pesoa.La identidad de género o identidad genérica es cómo se identifica una persona, si como hombre o como mujer, la forma en que se reconoce a sí misma, basando su conducta y su forma de ser y pensar a ese género con el que se siente identificada, indistintamente de su sexo, orientación sexual, edad o nivel socioeconómico.El reconocimiento del género, y no sólo del sexo, permite el disfrute de una cadena de derechos atribuibles a cada persona por el simple hecho de serlo. En este sentido, las leyes de identidad de género apuntan a dos finalidades inmediatas: respetar la dignidad de las personas trans y romper con el patriarcado.El ejercicio de ese derecho está respaldado por la Asamblea General de la OEA que en 2008 adoptó, por primera vez en su historia y en el marco del 38º periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General, una resolución dedicada a los derechos humanos y su vinculación con la orientación sexual e identidad de género.Los Estados miembros de la OEA manifestaron su preocupación por los actos de violencia y violación de derechos humanos cometidos a causa de la orientación y la identidad de género de las personas.De esta forma, la OEA se anticipó a una iniciativa similar en la ONU, en la cual un grupo de países suscribió, en el marco de la Asamblea General del mismo año, una declaración sobre la materia, aunque la misma no fue adoptada por la Asamblea General como órgano.Ahora bien, ¿por qué es trascendente la promulgación de una norma, como la Ley de Identidad de Género que beneficia a personas tradicionalmente discriminadas en razón de sexo, orientación sexual o su identidad de género?Es trascendente porque fortalecerá el ejercicio de derechos constitucionales inviolables, universales, interdependientes, indivisibles y progresivos. Es un paso fundamental en el largo camino para consolidar plenamente el estado de derecho.Los géneros se construyen como excluyentes, porque dentro del sistema patriarcal y colonialista ser hombre es no ser mujer y ser mujer es no ser hombre. Es decir, no se aceptan como propias las características o actividades que se cree que son del otro sexo, lo cual limita nuestra forma de ser y lo que queremos hacer, por lo que las relaciones entre hombres y mujeres no pueden ser respetuosas ni equitativas. En ese contexto, con la aprobación del proyecto de Ley de Identidad de Género por la Cámara de Diputados, luego por el Senado para que el presidente Evo Morales la promulgue, ganará la lucha por la equidad y se profundizará nuestra democracia.


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