Este es el momento
“Hubiera querido que el juicio sea un asunto de sinceramiento y se está convirtiendo en una pelea innecesaria (...) Hay que decirle a la Corte que se ha creado una exasperación entre Chile y Bolivia y que no es el mejor momento para resolver”, dijo Insulza durante una entrevista con la...
“Hubiera querido que el juicio sea un asunto de sinceramiento y se está convirtiendo en una pelea innecesaria (...) Hay que decirle a la Corte que se ha creado una exasperación entre Chile y Bolivia y que no es el mejor momento para resolver”, dijo Insulza durante una entrevista con la chilena Tele13 Radio.“Estos enredos son malos para Chile y Bolivia y hacen alejarnos cada vez más. Es impresionante cómo este hombre (Evo) se las ha arreglado para romper las relaciones entre ambos países”, agregó.Las declaraciones del diplomático trasandino fueron realizadas respecto de la denuncia boliviana por el establecimiento de la Base Militar Patrulla Cariquima, ubicada a sólo 15 kilómetros de la frontera con Bolivia, supuestamente luchar en contra del narcotráfico, el contrabando y otros delitos.Empero, la nueva base militar, que depende de la Segunda Brigada Acorazada Cazadores del Desierto de la VI División del Ejército chileno, está dotada de equipos de alta tecnología y cuenta con una pista de aterrizaje operativa para aviones militares.Además, tanques Leopard 2 A4, cañones autopropulsados y vehículos de combate de infantería equipados con lanza misiles anti tanque, constituyen la potencia de fuego con que la cuenta la Segunda Brigada Acorazada Cazadores del Desierto, de la que depende la base de Cariquima.Y el intimidador despliegue militar chileno muy cerca de la frontera con Bolivia ocurre tras el anuncio boliviano de demandar a Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, esta vez por el arbitrario aprovechamiento que hace de las aguas del Silala, manantiales ubicados en territorio bajo nuestra soberanía.En ese sentido, quedan fuera de contexto los criterios de Insulza, cuando atribuye el deterioro de las relaciones bilaterales entre ambos países a la orientación de la política exterior del gobierno del presidente Evo Morales, cuando son los gestos inamistosos de Chile –como el despliegue de una fuerza militar desproporcionada en la frontera– los que horadan cada vez más la confianza mutua.El 24 de abril de 2013, Bolivia demandó a Chile ante el más alto tribunal de justicia de las Naciones Unidas para que obligue a ese país a honrar sus compromisos hechos a lo largo de la historia y negocie con La Paz una salida soberana al océano Pacífico.El 24 de septiembre de 2015, los jueces de La Haya rechazaron un recurso preliminar presentado por Chile, reafirmaron su competencia para conocer el fondo de la demanda nacional y fijaron para el próximo 25 de julio la presentación de la contra memoria chilena a la memoria boliviana que contiene los argumentos jurídicos e históricos de la reintegración marítima.Ahora bien, conforme se acerca esa fecha y ante su falta de argumentos para desbaratar la solidez de la posición boliviana, Chile echa mano a su tradicional postura dilatoria y se resiste a negociar de manera seria y responsable –bajo la mirada de la comunidad internacional– una solución al centenario enclaustramiento geográfico que tras la Guerra del Pacífico impuso a Bolivia.Esa es la principal razón por la que Chile propone posponer indefinidamente el fallo que sobre la demanda boliviana pronunciará la Corte Internacional de Justicia –posiblemente hasta el 2019– y, una vez más, apela a la estrategia de la dilación y la artimaña consuetudinaria.Además, está claro que el establecimiento de una base militar a sólo 15 kilómetros de Bolivia desvela que la posición belicista y expansionista de Chile, propia del siglo 19, todavía se mantiene, pese al discurso en contrario que mantienen sus autoridades.En ese contexto y en coincidencia con algunas palabras de Insulza, admitamos que evidentemente “este no es el momento”, pero para seguir postergando la reparación de una centenaria injusticia que mantiene enclaustrada a Bolivia desde hace 137 años.


