El billete de 500 bolivianos
Los malos comentarios acerca de este nuevo corte de la moneda nacional me suenan a chisme y no a análisis económico serio.En la medida que el Producto Interno Bruto (PIB) crece se necesita una masa también creciente de dinero para comprarlo y si algo ha crecido en los últimos años es el PIB...
Los malos comentarios acerca de este nuevo corte de la moneda nacional me suenan a chisme y no a análisis económico serio.En la medida que el Producto Interno Bruto (PIB) crece se necesita una masa también creciente de dinero para comprarlo y si algo ha crecido en los últimos años es el PIB nominal, aquel que incorpora el aumento de los precios, además del crecimiento efectivo de la producción de bienes y servicios. Los precios no dejan de crecer y mientras su aumento no sea exagerado la economía goza de buena salud. El año pasado la inflación acumulada no llegó ni al 3 por ciento. Por cierto, medida por el crecimiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el cual refleja el aumento promedio de los precios de 364 productos de una canasta fija que incluye desde alimentos hasta equipos electrónicos, establecida técnicamente por el Instituto Nacional de Estadistica (INE). La sensación de que todo ha subido en los mercados de frutas y verduras es real, no cabe duda, pero es una percepción del aumento acumulado durante varios años, el cual no se acompaña, necesariamente, con aumentos equivalentes del salario. Por lo tanto, se hace imprescindible colocar en circulación billetes que faciliten las compras.Para seguir hablando mal del billete de 500 bolivianos, se ha realizado también una comparación de una medida que tomaría el Banco Central Europeo. Se comenta que esta institución retirará el billete de 500 euros porque facilita acciones delictivas de toda índole. Que las facilita, no me cabe la menor duda, es menos abultado llevar 100 billetes de 500 euros que acarrear 500 piezas de 100. Esta condición de traslado de billetes facilitado por un billete de corte mayor es evidente. Lo que no debe llevar a concluir que con el retiro de circulación de los euros de 500, el narcotráfico, el lavado de dinero, la trata de blancas, el terrorismo y otras clases de delitos que surcan fronteras se detendrá y menos se erradicará. Ahora los delincuentes internacionales tendrán que ingeniarse otras formas de pagar sus fechorías.Con certeza, sin embargo, estoy seguro que no será el billete de 500 bolivianos que ocupe el lugar del euro de 500 en los trajines de los malhechores.En consecuencia, los bolivianos pueden estar tranquilos con el billete de 500. No traerá inflación ni es presagio de ésta. Puede ser utilizado por malhechores, cierto, pero estoy seguro que preferirán continuar utilizando billetes de 100 dólares, que equivalen casi a 700 bolivianos o de 100 euros, que llegan a significar casi 1.000 bolivianos.Ahora, si se trata de lavado de dinero, el problema ya no es de abultados paquetes de dinero. Aquí se trata de la utilización de paraísos fiscales que tienen protección, todavía, de los Estados en los cuales radica.Lo cierto es que hay que darle la bienvenida al billete de 500 bolivianos y dejar de hablar mal de un corte que todavía ni lo conocemos.*es economista


