Un hábeas corpus en papel higiénico
El encargado de dicha entrega fue el actual ministro de Culturas y Turismo Marko Machicao, uno de los colaboradores más jóvenes –35 años de edad– del presidente Evo Morales, y quien aún no había nacido cuando Bolivia era gobernada por las dictaduras militares que, con pequeños...
El encargado de dicha entrega fue el actual ministro de Culturas y Turismo Marko Machicao, uno de los colaboradores más jóvenes –35 años de edad– del presidente Evo Morales, y quien aún no había nacido cuando Bolivia era gobernada por las dictaduras militares que, con pequeños intervalos democráticos, se sucedieron entre 1964 y 1982.En plena dictadura banzerista (1971-1978), el 18 de mayo de 1972 –en una celda del tenebroso y represivo Departamento de Orden Político (DOP)–, Peters redactó a mano alzada un hábeas corpus por su libertad, y estaba dirigido al presidente de la Corte Superior de Justicia de La Paz.Para redactar ese recurso histórico, aprovechó el papel higiénico que sus captores le daban cada día para asearse. Según una columna del escritor Homero Carvalho, publicado en 2011, el documento fue sacado de la celda en el interior de un calcetínA mediados de 2015, citado por el diario Página Siete, Peters recordó que se le ocurrió la idea de redactar a mano ese recurso cuando supo que su familia le iba a llevar una muda de ropa. El abogado, militante del MNR, había caído preso por haber rechazado el apoyo de su partido al régimen dictatorial.Aunque en primera instancia el hábeas corpus fue aceptado por los magistrados, la dictadura impuso que un auto de la Corte Suprema de Justicia lo rechace. No obstante, un año después, Peters recuperó su libertad y ese recurso en contra de la tiranía trascendió los trámites legales y las fronteras nacionales.En enero de 2014, los familiares de Peters publicaron una edición facsimilar de ese documento que alcanzó dimensión internacional y que forma parte de una copia idéntica del expediente en que se procesó ese recurso histórico.El legajo consta de 47 páginas, incluye un duplicado del pedazo de papel higiénico y la lista de los presos políticos que cayeron entre 1971 y 1975. Según Peters, el original se guarda en una caja fuerte en un país extranjero que no identificó. Ahora bien, fue tal la trascendencia de ese documento que en julio de 2015 la Fundación Interamericana de Abogados declaró al hábeas corpus redactado en papel higiénico como “Memoria Jurídica Histórica Social Interamericana”, en una ceremonia realizada en Lima (Perú). “Dicha pieza es única en la historia del derecho universal, habiendo cobrado la categoría de Monumento Jurídico a la Libertad, lo cual amerita un reconocimiento de parte de las instituciones jurídicas como colegios, barras y fundaciones de abogados, dada su naturaleza jurídica, histórica y social en la lucha por el derecho”, señala esa declaratoria.Y en octubre de 201, el Comité Regional para América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la Unesco, celebrada en Quito (Ecuador), incorporó como Patrimonio Documental del Mundo el habeas corpus de Peters, y las actas del Primer Congreso Constituyente de Bolivia de 1826.La dictadura de Banzer dejó miles de desaparecidos, muertos, exiliados y torturados. No sólo abrió campos de concentración al lado del edificio del Congreso y en la cárcel de Chonchocoro, sino que centenares de dirigentes estudiantiles, líderes políticos y sindicalistas fueron apresados, torturados y ejecutados. Su régimen participó de la Operación Cóndor y se vinculó a las dictaduras de Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil, una forma de terrorismo de Estado para detener, torturar y asesinar a quienes luchaban por la democracia.En ese contexto y más allá de la militancia política de Peters, el hecho que después de 44 años el histórico hábeas corpus haya sido reconocido por la Unesco, es un mensaje que nos recuerda que la dictadura no sólo es la suspensión de la ley y de la Constitución, sino es un río de sangre que atraviesa a la política de los Estados. Es decir, es la privación de la libertad de pensamiento y de expresión política. Sin embargo, por mucha violencia que ejerza, la libertad y la democracia siempre encontrarán la forma de abrirse camino.


