Segunda vuelta

Al 98.46% de votos escrutados, la líder de Fuerza Popular (FP), de ideología neoliberal y populista, obtenía hasta la noche del miércoles el 39.83% de los votos, seguido por el también neoliberal Pedro Pablo Kucyznski, del frente Peruanos por el Kambio (PPK) con el 20.99%, y Verónika...

Al 98.46% de votos escrutados, la líder de Fuerza Popular (FP), de ideología neoliberal y populista, obtenía hasta la noche del miércoles el 39.83% de los votos, seguido por el también neoliberal Pedro Pablo Kucyznski, del frente Peruanos por el Kambio (PPK) con el 20.99%, y Verónika Mendoza, del izquierdista Frente Amplio por Justicia y Libertad (FA), con el 18.82% de los sufragios, entre las tres candidaturas más votadas.No obstante y al no haber alcanzado el 50% más 1 de los votos, Fujimori disputará con Kucyznski su opción de llegar a la presidencia peruana en una segunda vuelta electoral, lo que implica la disputa de dos proyectos políticos neoliberales que priorizan el crecimiento económico como principio y fin para el desarrollo de la sociedad peruana.Es decir, los planes de Fujimori y de Kucyznski no consignan la redistribución de la riqueza en función del bienestar social que oriente el desarrollo a partir de un proceso de inclusión social que sea parte en la toma de decisiones del Estado y no un mero convidado y espectador sin ningún empoderamiento.Según el analista peruano Felipe Supo, cualquiera de ellos que asuma la presidencia, no sólo continuará con las políticas neoliberales que iniciara el gobierno de Alberto Fujimori, quien impuso a pie juntillas los acuerdos del Consenso de Washington, sino que las profundizará.Es decir, el mismo modelo que continuaron Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala, pese a que éste ganó la Presidencia con un discurso que prometía un modelo de economía social de mercado, de reivindicación e inclusión social que nunca cumplió.En los comicios del pasado domingo votaron 17,7 millones de electores (81.9%), de un total de 21,6 millones habilitados para elegir al presidente, dos vicepresidentes, 130 congresistas y 15 representantes para el Parlamento Andino para el periodo 2016-2021.Y si los resultados oficiales –una vez que se escruten el 100% de los votos– confirman la victoria de Keiko Fujimori, el Congreso Unicameral peruano estaría conformado de la siguiente manera.Mientras Fuerza Popular obtendría 71 legisladores para controlar el Congreso de 130 miembros, el izquierdista Frente Amplio (FA) tendría 20 representantes, Peruanos por el Kambio ocuparía 18 escaños, Alianza Popular, 10 congresistas; Acción Popular, cinco miembros; y Alianza Popular, cuyos cinco legisladores serán del Partido Aprista.Según Enrique Bernales, experto en derecho constitucional, los resultados de la primera vuelta electoral dejan a Fuerza Popular con la gran posibilidad de obtener mayoría absoluta en el Congreso Unicameral, gane quien gane en la segunda vuelta.Es que los resultados de la primera vuelta, pese a que el sistema prevé dos vueltas electorales, determinó la composición del futuro Congreso peruano.Ahora bien, si en la segunda vuelta gana quien tiene la mayoría congresal, en este caso Fujimori, puede devenir en una concentración del poder y en una tendencia autoritaria para prescindir de una minoría que no necesita para nada, pero si el balotaje lo gana Kucyznski deberá gobernar con un Congreso controlado por la oposición.Sin embargo, el debate político con miras a la segunda vuelta, de hecho no gira en torno a las propuestas políticas de ambos frentes, sino sobre la eventual amnistía para el encarcelado ex presidente Alberto Fujimori, cuya libertad impulsará su hija si es electa presidente del Perú, según la reelecta congresista fujimorista Cecilia Chacón.Y en un contexto en el que el triunfo neoliberalismo fue celebrado por los mercados, la amnistía a Alberto Fujimori divide a los peruanos entre fujimoristas y anti fujimoristas, dejando en segundo plano el debate sobre temas estructurales como desigualdad económica, exclusión social, pobreza, desnutrición, inseguridad ciudadana, desempleo, criminalidad, narcotráfico y corrupción que, entre otros, castigan al pueblo.


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