Bolivia en el Mercosur

El titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Alta, Fernando Lugo, del Frente Guasu, dijo –citado por el diario ABC Color– que el ingreso pleno de Bolivia permitirá consolidar la integración entre los países de la región y de otras zonas económicas.El también ex...

El titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Alta, Fernando Lugo, del Frente Guasu, dijo –citado por el diario ABC Color– que el ingreso pleno de Bolivia permitirá consolidar la integración entre los países de la región y de otras zonas económicas.El también ex presidente paraguayo agregó que el ingreso pleno de Bolivia al Mercosur proporcionará la integración integral basada en la complementación, la solidaridad, la cooperación y la búsqueda de solución a las asimetrías sociales, lo que posibilitará enfrentar la pobreza y la exclusión.El 17 de julio de 2015 y en la 48 Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, realizada en el Palacio Itamaraty (Brasil), los presidentes de los Estados miembros aprobaron el segundo Protocolo de Adhesión de Bolivia como miembro pleno del bloque.No obstante ese Protocolo de Adhesión había sido firmado por primera vez en diciembre de 2012 por todos los países miembros, pero no por Paraguay, país que entonces se encontraba suspendido del Mercosur, como consecuencia de la destitución congresal, seis meses antes, del entonces presidente Fernando Lugo.El 22 de junio de 2012, mediante un ‘juicio político’ el Senado paraguayo declaró a Lugo “culpable de mal desempeño de las funciones presidenciales” por la muerte de 17 personas durante el desalojo de campesinos sin tierras el 15 de junio de ese año. Sin embargo, su destitución fue rechazada por los demás socios del Mercosur.Ahora bien, el contenido del segundo Protocolo de Adhesión boliviana al Mercosur es idéntico al de 2012 y Bolivia adoptará gradualmente el acervo normativo del bloque de integración regional, a más tardar en cuatro años contados a partir de la entrada en vigencia de dicho documento.El Mercosur es un bloque de integración que fue suscrito inicialmente el 26 de marzo de 1991 en Asunción (Paraguay) por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, al que en fases posteriores se han incorporado Venezuela y Bolivia.En ese contexto, datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) señalan que en el período 2006-2015, las exportaciones bolivianas a los países del Mercosur totalizaron 38.314 millones de dólares, mientras que las importaciones desde ese bloque fueron de 19.783 millones de dólares, con un saldo positivo de 18.531 millones de dólares para el país, principalmente por la venta de gas natural a Brasil y Argentina.Ahora bien, aunque hay voces que cuestionan el ingreso boliviano al Mercosur, hay suficientes razones como para señalar que la condición de miembro pleno tiene un carácter estratégico, particularmente para los intereses comerciales del país.Es que Bolivia comparte sus fronteras con los mayores socios del bloque regional, es miembro pleno de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y su ubicación geográfica la convierte en un nudo de integración, porque también es parte de la Cuenca del Plata.Además, mantiene una fluida relación comercial con los países miembros del Mercosur, en el marco del Acuerdo de Complementación Económica (ACE), firmado en 1996, que le otorgó 15 años para la total desgravación de todos los productos bolivianos que ingresen al bloque.Según el secretario General de la CAN, Walker San Miguel, en 2015 culminó ese proceso habiéndose liberado las barreras arancelarias, quedando pendiente la tarea de armonizar las normas técnicas y sanitarias que le permitirá a Bolivia tener un comercio más fluido con los países del Mercosur.Bolivia espera acceder no sólo al mercado energético –de por sí ya potente gracias a la exportación de gas natural a Brasil y Argentina, y de GLP a Paraguay y Uruguay– sino a exportar productos no tradicionales en los cuales tiene potencialidades y posibilidades.En ese contexto, con su ingreso pleno al Mercosur Bolivia no sólo seguirá gozando de las preferencias arancelarias que le otorga la CAN, sino que ampliará sus posibilidades para extender su oferta exportable al bloque regional. Y esto, sin duda, es absolutamente plausible.


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