Asesinada en la cárcel

Reportes de prensa señalan que el comandante Departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel Sabino Guzmán, informó que Marco Antonio Ramírez Colque es el recluso que mató a su ex esposa, Kenia Hidalgo, y la enterró en su misma celda del...

Reportes de prensa señalan que el comandante Departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel Sabino Guzmán, informó que Marco Antonio Ramírez Colque es el recluso que mató a su ex esposa, Kenia Hidalgo, y la enterró en su misma celda del Pabellón 23 de la cárcel de Palmasola de Santa Cruz.“Esta persona habría victimado a su esposa en su celda y con la ayuda de otro interno procedieron a enterrarla en la misma habitación. Sellaron con cemento toda la habitación. Se excavó (el piso) y se encontró el cadáver de la señora”, dijo Guzmán.De acuerdo con versiones policiales, Kenia había sido declarada desaparecida en diciembre del año pasado y nadie supo dar cuenta de su paradero hasta que el cómplice de Colque lo delató, porque el ahora doble feminicida no le habría pagado 1.000 dólares (6.960 bolivianos) para guardar silencio del crimen y entierro de la víctima.Por su parte, el coronel  Edwin Rojas corroboró que la tumba de la desafortunada mujer, quien había convivido durante 15 años con su asesino y tuvo dos hijos con él, “estaba sellada con cemento”.El criminal cumple en la cárcel de Palmasola –una de las más violentas del país– una sentencia de 30 años de presidio y sin derecho a indulto por asesinar en noviembre de 2013 a María del Carmen Paz en un ataque de celos.Además, el abogado de la familia Paz, Félix Oroz,  desveló que el asesinato de Kenia pudo haber sido cometido por venganza, ya que ella testimonió  en contra de su ex pareja por el asesinato de María del Carmen.La violencia feminicida engloba a todas las formas de violencia contra las mujeres, y el feminicidio es el conjunto de hechos que muestran el extremo de la violencia contra ellas, es un proceso de exclusión de la mitad de la población que llega al asesinato, una de las formas más extremas de discriminación en razón de género.Desde el 9 de marzo de 2013 –día en el que se promulgó la Ley 348, Para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia– hasta mediados de marzo pasado, el Observatorio de Exigibilidad de los Derechos de las Mujeres y el Defensor del Pueblo han registrado 344 casos de feminicidio en Bolivia con una trágica y escalofriante cifra: una mujer asesinada cada 3,1 días.Ahora bien, surgen preguntas que reclaman las más inmediatas y coherentes respuestas por parte de las autoridades policiales que administran el penal cruceño. ¿Por qué los policías del penal no registraron la entrada y la salida de Kenia de Palmasola? ¿Por qué no se percataron de que dos reos cavaban una tumba en una celda de una ‘cárcel de máxima seguridad’? ¿Con qué herramientas cavaron ambos delincuentes la fosa? ¿Quién o quiénes les proporcionaron las bolsas de cemento para sellar la tumba de la víctima?Los hechos señalan que nadie lleva un registro de las personas que entran y salen de Palmasola,  por eso no conocían que Kenia Hidalgo entró, pero no salió de la prisión.De igual manera, los policías de Palmasola no sólo ignoran lo que ocurre al interior del reclusorio, sino que permiten el ingreso de objetos como –por ejemplo– una picota, una pala o bolsas de cemento. Por eso dos peligrosos delincuentes asesinaron a una mujer, cavaron su fosa, la sepultaron y, como si fuera poco, sellaron su tumba con una gruesa capa de cemento, sin que ninguna autoridad de Palmasola se diera cuenta. ¿Es sólo negligencia o complicidad?En ese contexto, un crimen tan espantoso, como el que segó la vida de Kenia Hidalgo, bien pudo haber sido evitado si las autoridades de la cárcel de Palmasola hubieran cumplido con los deberes que les señala la ley. Porque para que se dé el feminicidio concurren de manera criminal, el silencio, la omisión, la negligencia y la colusión de algunas autoridades encargadas –en este caso en una cárcel pública– de otorgar seguridad a la gente. Por lo que corresponde que el doble feminicida y sus cómplices, por acción u omisión, sean procesados y sancionados conforme a ley. ¿No les parece?


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