Caen los ingresos por el gas natural

La causa principal del desplome de los ingresos producto de las ventas de gas natural a los mercados de Brasil y Argentina es la caída sostenida de la cotización del petróleo en el mercado internacional.Un reporte de la agencia Efe señala que el barril de crudo...

La causa principal del desplome de los ingresos producto de las ventas de gas natural a los mercados de Brasil y Argentina es la caída sostenida de la cotización del petróleo en el mercado internacional.Un reporte de la agencia Efe señala que el barril de crudo cotizado en Nueva York, cuyo precio es de referencia para el precio del gas natural boliviano, cerró este lunes en 35,70 dólares ante un posible acuerdo para congelar su producción, respecto de los 109 dólares por barril de 2012.Datos del INE de febrero pasado indican que la prolongada crisis del precio internacional del petróleo provocó en 2015 la pérdida de 2.241 millones de dólares de ingresos a Bolivia respecto de 2014 por las exportaciones de gas natural.De acuerdo con ese reporte, las ventas bolivianas de gas natural disminuyeron en 2015 a 3.771 millones de dólares, un 37,3% menos de lo reportado en 2014, cuando alcanzaron a 6.012 millones de dólares.Ahora bien, el derrumbe de los precios internacionales del petróleo no sólo afecta negativamente a los ingresos de Bolivia, sino que golpea, y con bastante dureza, a las finanzas de los principales países productores de crudo de América Latina como Venezuela, Brasil, México, Colombia y Ecuador.Venezuela es el primer productor de petróleo de América Latina con 2,65 millones de barriles diarios en promedio durante 2015, según datos de la OPEP, pero también es la economía más golpeada por el desplome de los precios del crudo.Venezuela tiene una altísima dependencia de las ventas petroleras que le proveen hasta el 96% de las divisas que ingresan a su economía y entre enero y septiembre de 2015 sus ingresos petroleros cayeron en un 52%, mientras que sus ingresos totales se hundieron en un 70%. El resultado: la crisis económica que soportan los venezolanos.Es decir, los países altamente perjudicados por los bajos precios del crudo son aquellos cuyas economías dependen en sumo grado de la exportación de petróleo, combustibles o de hidrocarburos.En tanto que los grandes beneficiados por los precios bajos del crudo son los países que importan petróleo, gas natural o carbón. Entre éstos están los países de Europa Occidental, de América Central y del Caribe, Estados Unidos, China, India, Paraguay, Uruguay y Chile, entre otros.En ese contexto, la caída de los precios del petróleo y del gas natural ha repercutido negativamente en la principal región productora de hidrocarburos de Bolivia. La provincia Gran Chaco (Tarija) ya sufre el impacto.El secretario de la Asamblea Legislativa Departamental, Abel Guzmán, desveló a El País eN despidos masivos en las empresas petroleras que operan en dicha provincia. “Nos han hecho conocer el problema los compañeros que trabajan en la provincia Gran Chaco en empresas petroleras desde hace mucho tiempo”, dijo Guzmán, quien detalló que ya se habrían despedido a un 30% de los trabajadores y se prevería que en tres meses muchos más correrían la misma suerte.Pero la crisis también golpea a las grandes petroleras que han decidido prepararse para lo peor. Así lo afirmó el consejero delegado de la estadounidense Conoco Phillips, Ryan Lance, quien reconoció “no saber cuánto durará la tendencia bajista” y consideró “prudente planificar para unos precios bajos durante un largo periodo de tiempo”.En esta línea, la estadounidense Chevron anunció –por ejemplo– la supresión de entre 6.000 y 7.000 empleos, mientras que la adquisición de la británica BG por Shell se saldará con el despido de 10.000 trabajadores.Ahora bien, para atenuar los efectos del desplome de los ingresos por la venta de gas natural, las opciones que trabaja Bolivia están orientadas a incrementar la producción, la diversificación de productos exportables como GLP, GNL y energía eléctrica, y se prevé la exportación de fertilizantes con la puesta en marcha de la Planta de Urea y Amoniaco. No obstante, el panorama no deja de ser preocupante.


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