Macri censura

La decisión de abandonar TeleSur fue oficializada a mediados de esta semana por el ministro de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi; y por el secretario de Comunicación Pública, Jorge Grecco.Mientras el 30 de diciembre de 2015, los voceros de Macri –electo tres semanas antes...

La decisión de abandonar TeleSur fue oficializada a mediados de esta semana por el ministro de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi; y por el secretario de Comunicación Pública, Jorge Grecco.Mientras el 30 de diciembre de 2015, los voceros de Macri –electo tres semanas antes presidente– argumentaron que disolvieron la AFSCA para “acabar” con una “guerra contra el periodismo”; arremeten hoy en contra de la señal de TeleSur y lo hacen –dicen– en defensa de la “pluralidad”. “En TeleSur los contenidos y las noticias son unidireccionales. Nosotros creemos en la pluralidad”, dijo Lombardi en declaraciones al diario El País de España, aunque matizó que “la idea de que haya un canal que exprese la variedad de América Latina era un proyecto interesante, pero deja de serlo cuando no hay pluralidad”.TeleSur nació el 24 de enero de 2005 como un proyecto impulsado por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, y poco a poco logró el concurso de otros líderes en la década dorada de la izquierda latinoamericana.Venezuela es el accionista mayor con el 51% de la empresa y el resto se distribuye entre Argentina, Cuba y Uruguay, que están desde el primer momento, y Bolivia, Nicaragua y Ecuador que ingresaron a TeleSur entre 2006 y 2007.En ese contexto, si bien la primera consecuencia del retiro de la señal de TeleSur de la grilla de la estatal Televisión Digital Abierta y de los canales privados pro cable es que gran parte de la población argentina dejará de tener acceso a su programación, lo paradójico es que se trata de nuevo golpe de Macri en contra del derecho a la pluralidad de voces, y al ejercicio de la libertad de conciencia y la libertad de expresión.Y la razón es pura y simple, tan simple que burócratas como Lombardi y Grecco intentan confundir que censura de prensa es igual a libertad de expresión y hegemonía del discurso es igual a pluralidad de voces. Es decir, mientras acusan a TeleSur de difundir contenidos y noticias “unidireccionales” y reivindican la “pluralidad” del discurso, hacen exactamente lo mismo, porque al no estar de acuerdo con los contenidos de la cadena multiestatal de televisión optan por eliminarla de la oferta televisiva argentina. Así de simple son.Es pertinente señalar que en la práctica no existe la objetividad periodística que depende en sumo grado de una interpretación de la realidad. Por eso y frente a la imposible objetividad es preciso anteponer la honesta subjetividad en el tratamiento noticioso.Por ello, los medios de comunicación no están ausentes de la vinculación ideológica ni son neutrales, ya que participan activamente en la formación de la opinión pública de acuerdo con su grado de incidencia en la sociedad.Y una de las connotaciones de más peso es que detrás de cada empresa periodística existen grupos financieros que tratan de imponer un modelo de sociedad acorde con el sistema ideológico que definen los aspectos sociales y políticos. Esto es precisamente lo que ocurre en Argentina desde que Macri asumió la presidencia. Mientras los contenidos periodísticos de TeleSur tienen una línea editorial de izquierda que prioriza coberturas como la crisis de refugiados en Europa, los desaparecidos en México, la guerra en Colombia, el bloqueo contra Cuba y los asesinatos raciales en Estados Unidos, el gobierno conservador de Macri está en plena etapa de restitución de las políticas de libre mercado y de una alianza estratégica entre Argentina y Estados Unidos. La última visita de Obama obvia más comentarios.Ahora bien, cada pueblo está en su derecho de definir su futuro y Argentina, así sea por estrecho margen y en segunda vuelta, decidió que Macri sea su presidente con todas las consecuencias políticas y económicas que ello implica.No obstante, con el cierre o persecución política de medios no se fortalece la democracia, se la debilita; porque ante menos pluralidad de voces, menos libertad de expresión…, menos democracia. Y esto es inadmisible.


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