La madre tierra

Nuestra tierra está triste, después de tanto ya no puede con el llanto, no se puede contener. Pide a gritos ayuda, no solo porque está siendo asesinada sino porque está a punto de perder lo más importante que tiene en su existencia y es ésa pequeña conexión que aún nos queda con ella....

Nuestra tierra está triste, después de tanto ya no puede con el llanto, no se puede contener. Pide a gritos ayuda, no solo porque está siendo asesinada sino porque está a punto de perder lo más importante que tiene en su existencia y es ésa pequeña conexión que aún nos queda con ella. Tal vez nos olvidemos de lo importante que era para nuestros antepasados la tierra pero ella nunca lo olvida, al contrario sigue esperando como buena madre a que sus hijos, que un día salieron de viaje, regresen a sus brazos. Sigue esperando el eterno retorno de la vida y la naturaleza que se mezclan y se convierten en uno mismo.Ella es un ejemplo de madre, nunca nos reprocha nada, al contrario, después de terminar nuestra lucha y encaminarnos en el sueño profundo, ella nos abraza con sus manos de tierra y nos envuelve con su cálido calor, para llevarnos a los más profundo de su ser; ahí en el lugar donde comienza la vida y se reinventa de mil maneras. La tierra que es parte vital de nuestros ser y de nuestro existir; parece que ya no lo es más, pero no olvides que ella te vio nacer, crecer y te verá morir. Ella que tiene que soportar todos los días los estallidos de modernización de los seres humanos pero aún más, tiene que soportar los estallidos de indiferencia por nuestra parte. Nuestra madre tierra espera a que te detengas y la escuches y, es más, que escuches su hermoso canto que tiene para ti, porque ella no quiere perderte.


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