El tren bioceánico
Los técnicos de ambos países analizarán los lineamientos del proyecto transcontinental, como alianzas estratégicas de inversión binacional y la viabilidad técnica, económica, financiera y socio ambiental.La decisión de instalar las mesas técnicas se acordó durante una reunión entre los...
Los técnicos de ambos países analizarán los lineamientos del proyecto transcontinental, como alianzas estratégicas de inversión binacional y la viabilidad técnica, económica, financiera y socio ambiental.La decisión de instalar las mesas técnicas se acordó durante una reunión entre los ministros bolivianos de Obras Públicas, Milton Claros, y de Planificación del Desarrollo, René Orellana, con el titular peruano de Transportes y Comunicaciones, José Gallardo Ku, este 17 de marzo en Lima.En esa reunión, Claros y Orellana explicaron a Gallardo la propuesta del tren bioceánico de 3.750 kilómetros de extensión entre los puertos de Santos (Brasil) e Ilo (Perú), vía férrea que atravesará territorio boliviano y unirá los océanos Atlántico y Pacífico.Entre el 16 y el 17 de marzo, Claros y Orellana y técnicos bolivianos se reunieron primero con empresarios y luego con autoridades peruanas para explicarles el estudio de prefactibilidad y las enormes ventajas económicas que representa la construcción del tren bioceánico, no sólo para Brasil, Perú y Bolivia, sino para la región sudamericana.Hasta el momento, el proyecto del CFBC cuenta con cuatro estudios de pre inversión: el primero, de prospectiva comercial, mercado y alternativas logísticas; el segundo, estratégico y corredor resultante; el tercero, de evaluación ambiental estratégica; y el cuarto, complementario de alternativas de trazo, trazado, alineamiento definitivo, diseño básico preliminar, costos de construcción y operación.Ahora bien, es trascendente que el respaldo peruano a la construcción del tren bioceánico se suma al apoyo expresado este 2 de febrero por la presidenta brasileña Dilma Roussef, después de sostener una reunión con el presidente Morales en Brasilia.En 2014, China, Brasil y Perú suscribieron un acuerdo para evaluar la viabilidad de una línea ferroviaria transcontinental desde el puerto brasileño de Santos, en la costa atlántica, hasta el puerto peruano de Ilo, en el litoral del Pacífico.Si bien esa ruta inicial fue planteada por el Perú y no incluía a Bolivia, el gobierno boliviano propuso que atraviese territorio nacional, porque esta ruta es más corta y menos costosa, ya que su extensión ya no sería de 5.300 kilómetros sino de 3.750 kilómetros.Es decir, el tramo proyectado por Perú cruza la Amazonia, es caro (su costo alcanzaría a 10.000 millones de dólares) y enfrenta problemas ambientales; mientras que el tren bioceánico propuesto por Bolivia es más barato (se estima 7.500 millones de dólares), menos largo, tiene resueltos los temas ambientales y beneficiará a otros tres países sudamericanos: Uruguay, Paraguay y Argentina a través de la hidrovía Paraguay-Paraná.Además, el tren bioceánico posibilitará la reducción de costos y tiempos de exportación en la región y hacia los mercados de ultramar, tendrá para Sudamérica un impacto económico equivalente al que tiene el Canal de Panamá y se traducirá en potenciar las capacidades de exportación de la región frente a otras regiones del mundo.El proyecto, que busca fortalecer la integración sudamericana e impulsar el tráfico comercial con Asia, cuenta con el respaldo de Unasur porque representa reducir los costos logísticos de las exportaciones de la región hacia el Asia.Además, al interés de China por financiarlo, en la inicial propuesta peruana, se sumó Alemania, luego que el presidente Morales viajara a ese país a finales del 2015 y contactara a un consorcio suizo-alemán interesado en construir y financiar el CFBC. En ese contexto, el 13 de enero pasado, el secretario de Estado del Ministerio de Transporte e Infraestructura Digital de Alemania, Rainer Bomba, llegó a Bolivia, junto a una delegación del sector, y presentó su propuesta de financiar el proyecto boliviano del tren transcontinental.Ahora bien, que Perú y Bolivia hayan acordado la instalación de mesas técnicas para trabajar de manera conjunta los lineamientos del proyecto ferroviario más ambicioso de Sudamérica, sin duda alguna es un gran paso para allanar un proyecto que, por su gran impacto económico, fue calificado por el ministro alemán como “la obra del siglo”.


