El desafío de la FIFA

El dirigente suizo Gianni Infantino fue electo este viernes como el nuevo presidente de la Federación Internacional del Futbol Asociado (FIFA) en medio del mayor escándalo de corrupción destapado por la Fiscalía Federal de Estados Unidos en mayo de 2015 y en el que fueron involucrados ex...

El dirigente suizo Gianni Infantino fue electo este viernes como el nuevo presidente de la Federación Internacional del Futbol Asociado (FIFA) en medio del mayor escándalo de corrupción destapado por la Fiscalía Federal de Estados Unidos en mayo de 2015 y en el que fueron involucrados ex dirigentes del fútbol mundial, entre ellos el todopoderoso ex jefe de ese ente deportivo: Joseph Blatter.El caso estalló el 27 de mayo de 2015 tras cuatro años de investigaciones por parte de la Federal Bureau of Investigation (FBI) sobre presuntos hechos de corrupción en los que desde 1991 habrían incurrido altos cargos del fútbol mundial.Ese día, siete dirigentes del fútbol fueron arrestados en el lujoso Hotel Baur au Lac en Zúrich (Suiza) mientras se aprestaban a asistir al 65avo. Congreso de la FIFA que debía elegir al nuevo presidente de la FIFA, pero pese al escándalo ratificó a Blatter, quien, acosado por las denuncias, dimitió a su cargo.En diciembre pasado, el “FIFAgate” involucró a 16 dirigentes y ex dirigentes latinoamericanos del fútbol, entre ellos al ex presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Carlos Chávez (detenido en la cárcel de Palmasola), y al ex tesorero de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), el también boliviano Romer Osuna.Entre los inculpados se encuentran el paraguayo Juan Ángel Napout, ex presidente de la Conmebol, y el hondureño Alfredo Hawit, ex presidente de la Concacaf, ambos arrestados en Zúrich (Suiza), así como el titular de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Marco Polo del Nero, y el ex presidente de esa entidad, Ricardo Teixeira.Según el acta de acusación ante la justicia federal de Brooklyn (Nueva York), que incluye un total de 92 cargos, también figuran los argentinos José Luis Meiszner y Eduardo Deluca, ex secretarios generales de Conmebol; al igual que ahora ex presidentes de las federaciones de Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y Perú.La fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, anunció que ocho de los acusados en el “FIFAgate” se declararon culpables, entre ellos el ex vicepresidente de la Concacaf, Jeffrey Webb, y los ex presidentes de las federaciones chilena y colombiana de fútbol, Sergio Jadue y Luis Bedoya, respectivamente, además del empresario argentino Alejandro Burzaco y del brasileño José Margulies.Las investigaciones desnudaron que dirigentes de la Conmebol habrían recibido 200 millones de dólares en sobornos y comisiones ilegales para vender derechos de comercialización de torneos internacionales de fútbol y partidos, entre otros negocios.“No contentos con secuestrar el deporte más popular del mundo por décadas con ganancias ilícitas, estos acusados trataron de institucionalizar su corrupción para asegurarse de que podían vivir de ella, no por el bien del juego, sino para su propio”, aseguró al respecto la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch.La FIFA es una de las transnacionales que mueve millonarios negocios vinculados al fútbol profesional y el Mundial de Fútbol es el evento deportivo más rentable del planeta, eclipsando incluso a los juegos olímpicos.Datos oficiales desvelan que sólo entre 2011 y 2014 la FIFA facturó 4.826 millones de dólares para el Mundial de Fútbol Brasil-2014, por otros eventos recibió 311 millones, sus ganancias financieras sumaron 310 millones, por otros ingresos 210 millones, haciendo un total general de ingresos de 5.718 millones de dólares.Entre tanto, la FIFA invirtió 2.312 millones de dólares en Brasil-2014, repartió 598 millones  entre sus asociaciones y confederaciones, gastó 505 millonesen otros eventos, 454 millones en programas de fútbol, 397 millones en el pago de personal y pensiones, sus pérdidas financieras sumaron 334 millones, en congresos y comités gastó 131 millones y en otros rubros 649 millones de dólares.Es decir, entre 2011 y 2014 las ganancias operativas netas de la FIFA sumaron 338 millones de dólares.Es en ese contexto que Gianni Infantino asumió la Presidencia de la FIFA con el enorme reto de devolver al ente rector del fútbol mundial la confianza y la credibilidad que alguna vez tuvo, pero que fue hipotecada por quienes sucumbieron a la tentación del dinero fácil, del dinero que corrompe hasta la conciencia.


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