Tarija, ¿hacia un departamento expulsor?
El otrora poblado cantón de Tomayapo, famoso por sus duraznos, es una de las zonas en riesgo de desaparecer, debido a que los jóvenes han decidido migrar en busca de mejores oportunidades. Lucrecia Fernández vive sola con su marido, afirma no recordar ya ni cuántos años tiene pero sus...
El otrora poblado cantón de Tomayapo, famoso por sus duraznos, es una de las zonas en riesgo de desaparecer, debido a que los jóvenes han decidido migrar en busca de mejores oportunidades. Lucrecia Fernández vive sola con su marido, afirma no recordar ya ni cuántos años tiene pero sus arrugas responden por ella. Cuenta que en ese momento, cuando El País eN la visitó, estaba trabajando la tierra aunque esta labor ya no sea una actividad económica rentable. “Es por no dejarla abandonada, vienen heladas, sequías y por eso la gente se va. Yo tengo ocho hijos y los ocho se han ido, ¿qué van a hacer acá?”, pregunta entristecida y a la vez indignada. En Tomayapo sólo se ven casas deshabitadas, como olvidadas en el tiempo, y cerradas con candados o gomas. Según el profesor Juan Pablo Valdez, historiador de la zona, en aquel cantón vivían antes unas 600 familias, la gran mayoría dedicadas al cultivo de durazno; sin embargo, ahora habitan esa región sólo unas 120 familias, un 99 por ciento de ellas integradas por personas de la tercera edad.Esta dura realidad no sólo sucede en el departamento, pues la comunidad paceña de Comanche, conocida por el yacimiento de piedra del mismo nombre y con la que hoy se visten casas residenciales de La Paz y hasta Santiago de Chile, es otro de los tantos municipios del país en riesgo de desaparecer ¿Por qué? porque sus hijos han decidido abandonarla y emigrar a otros sitios más prósperos.De acuerdo a un estudio realizado por el Consejo de Población (Codepo) éste es el comportamiento —al menos en los últimos años— de miles de bolivianos que, sin saberlo, son protagonistas de un fenómeno que en demografía se conoce como migración interna reciente.De los resultados se establece que, en general, cinco de los nueve departamentos son “expulsores”, es decir, de donde sale o emigra más gente de la que ingresa. Lidera este grupo Potosí, con una tasa de migración reciente de -14,76, lo que quiere decir que anualmente por cada 1.000 personas 15 deciden emigrar o fijar su lugar de residencia en otro departamento. Le siguen Oruro (-8,88), Beni (-8,43), Chuquisaca (-6,27) y La Paz (-3,11). De alguna manera sorprende la presencia de Beni y La Paz porque se los consideraba más como departamentos receptores que expulsores.Empero, la situación de los departamentos expulsores parecería empeorar luego de analizar la realidad de sus municipios. En Potosí, por ejemplo, el 95 por ciento de sus municipios es expulsor, al igual que el 93 por ciento en Chuquisaca y el 87 por ciento en La Paz. De los 314 municipios, 217, el 69,1 por ciento, son expulsores. El municipio que más emigrantes ha generado desde 1996 es Tipuani, donde, entre otras cosas, influyó la crisis de la explotación del oro.En resumen, el 70 por ciento de los municipios del país es expulsor y sólo un tercio es receptor. ¿Cómo debe interpretarse esto? “Con mucha preocupación”, dice el responsable del Consejo de Población, René Pereira. “La gente no emigra porque está loca”, aclara, “lo hace porque busca nuevas y mejores oportunidades: huye de la pobreza”. Para Pereira una de las principales causas de la migración interna son los fenómenos naturales. Concentrándonos en Tarija, cuando se realizó el estudio, ésta no figuraba en la lista de departamentos expulsores, más aun se encontraba en el tercer lugar de los departamentos receptores con 54,6 por ciento, luego de Pando (90%) y Santa Cruz (64%).Pero hoy los tiempos han cambiado y la billetera de Bolivia se ha visto gravemente afectada por la baja de los precios del petróleo, tanto que el presupuesto del departamento ha caído en un 50%. Las primeras muestras de esta crisis las vemos a través de todas las acciones de ahorro que está tomando la Gobernación, sin embargo esto también se ha proyectado a las comunidades. Los últimos reportes indican que Tarija ahora ha entrado a disputarse los primeros sitiales entre los departamentos expulsores. Ayer el ejecutivo de la Federación de Maestros Rurales, René Gallardo, reveló que debido a los constantes desastres naturales como las riadas, lluvias y granizadas, la cantidad de estudiantes ha reducido en un 50%. Esto ha ocasionado que los maestros rurales se estén quedando sin estudiantes.Puntualmente, las comunidades de Pinos Sur, El Puente, El Obispo y La Parroquia son algunas zonas en riesgo, que están empujando a Tarija a una suerte de departamento expulsor.


