El cáncer del olvido

Maira falleció de cáncer de estómago luego de una dura lucha que sostuvieron sus hijos durante un año, tiempo que se fue como aire entre los dedos. Hoy a tres meses de su partida su familia debe enfrentar otra “lucha”, como sus hijos la llaman, pues a su esposo le detectaron cáncer en...

Maira falleció de cáncer de estómago luego de una dura lucha que sostuvieron sus hijos durante un año, tiempo que se fue como aire entre los dedos. Hoy a tres meses de su partida su familia debe enfrentar otra “lucha”, como sus hijos la llaman, pues a su esposo le detectaron cáncer en los huesos.Lo peor de todo es que él no sabe lo que tiene, ha reducido tres centímetros de su talla normal y se siente desfallecer cada día. Hasta hoy, son pocas las familias en el departamento que no han vivido esta dura experiencia. Sentir que un ser querido se consume poco a poco como una colilla de cigarro, sin chance a seguir viviendo, es algo sencillamente inexplicable.Pero las experiencias y las cifras están ahí, el 11% de la mortalidad en Tarija se debe al cáncer, cuya incidencia se incrementa anualmente, según informe oficial del Servicio Departamental de Salud de nuestro departamento (Sedes). Ese porcentaje es similar a la proporción de mortalidad por cáncer a escala mundial que alcanza al 12,8%.Según el reporte del Sedes, en Tarija se estima que al año se registran 924 casos de cáncer, de los cuales sólo se captan entre 100 y 130 casos en el sistema público de salud, lo que significa que el subregistro (no están registrados) está por encima del 80%.Agrega que el 70% de los casos de cáncer corresponden al sexo femenino y el 30% al sexo masculino. En las mujeres se incrementan notoriamente a partir de los 30 años y en los hombres el mayor porcentaje se reporta desde los 50 años en adelante.Éstos son datos que se  revelan constantemente, sin embargo “los que pueden hacer algo” ven de balcón como cada uno de nuestros familiares y amigos se van convirtiendo en cifras. Ya en 2015 la Gobernación propuso  crear el Fondo Solidario para cubrir los gastos de tratamiento de los enfermos de cáncer que son detectados en los hospitales públicos.En ese entonces el secretario de Desarrollo Humano, Adel Vergara, dijo que, si bien el monto no está definido, el fondo estará sustentado con dinero proveniente del ahorro a ser generado por la política de austeridad decretada por el gobernador Adrián Oliva.Asimismo, dijo que se planea concretar convenios con hospitales de la Argentina para acoger a enfermos de cáncer que necesitan de una urgente atención por la gravedad de su caso. Ésta sin duda fue una noticia alentadora, que esperamos se concrete. Empero el 29 de enero de 2016 llegó una mala noticia, pues mientras el cáncer gana más víctimas,  el proyecto “estrella” para Tarija augura retraso en su ejecución.La Gobernación anunció rescindir el contrato a la empresa supervisora Conbolat, que estaba encargada del rediseño del Hospital Oncológico. El caso es que el plazo de entrega del rediseño del proyecto feneció, y el trabajo no fue terminado. En ese sentido, fue la misma empresa la que envió la carta de intención de resolución de contrato.Éste es uno de los tantos retrocesos que nos muestra que más allá del cáncer, hay un cáncer de burocracia, un cáncer de ineficiencia y un cáncer de olvido. Pero la historia en carne propia es otra.Una más de tantas vivencias cuenta que cuando Angelo vio a Jennifer, inmediatamente supo que era la elegida, entonces un día se llenó de valor para declararle su amor y, para fortuna de él, también fue correspondido. Fue así que contrajeron matrimonio. Pero cinco meses después de estar casados, Jennifer fue diagnosticada con cáncer de mama. Fue un momento en el que ambos se miraron a los ojos, el uno sostuvo las manos del otro y se dijeron: “Estamos juntos, vamos a estar bien.”Pero han pasado cinco años más en una dura lucha y ya Jennifer ha fallecido. Realmente la frase que pronunciaron los incluyó sólo a los dos, pues sin un hospital oncológico y sin programas de ayuda por parte de las autoridades no pudieron “estar bien”. Ojalá que hoy esa frase tome sentido y realmente, con el apoyo de todos los que pueden y deben ayudar a Tarija, podamos decir verdaderamente “Estamos juntos, vamos a estar bien.”


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