Sueldos indecentes

¿Cuánto necesita ganar un ser humano para satisfacer las necesidades diarias de él y de su familia? Seguramente las respuestas a esta pregunta serán tantas y distintas como las personas que la respondieran, aunque el sentido de su respuesta dependerá del contexto social en el que desenvuelve...

¿Cuánto necesita ganar un ser humano para satisfacer las necesidades diarias de él y de su familia? Seguramente las respuestas a esta pregunta serán tantas y distintas como las personas que la respondieran, aunque el sentido de su respuesta dependerá del contexto social en el que desenvuelve sus actividades cotidianas, su nivel de vida y el monto del ingreso mensual que percibe.Pero en un mundo en el que millones de seres humanos sufren carencias de lo más elemental para sobrevivir dignamente, ¿será razonable que una persona, por más que sea el mejor en el campo de su actividad, gane cada día 76.393 dólares libres de impuestos y de otras cargas fiscales?La decencia nos dice que no. No obstante, las informaciones que vienen de Europa señalan que el actual director técnico del Bayer Múnich (Alemania), el español Pep Guardiola, donde ya gana 16.953.300 dólares al año, acordó con el Manchester City un salario anual de 25.000.000 de euros (27.883.800 dólares) libres de impuestos para entrenar desde el 1 de julio a ese club de la Premier League inglesa.Es decir, por entrenar al Manchester City, Guardiola embolsará cada día la friolera de 76.393 dólares, lo que equivale a 3.183 dólares cada hora y 53 dólares cada minuto. A todas luces un sueldo estratosférico, inmoral e indecente.No obstante, el caso Guardiola es sólo un ejemplo del derroche de dinero en las grandes ligas europeas de fútbol y en otros deportes profesionales como el basquetbol, Fórmula 1, golf, beisbol y boxeo, sólo para citar seis disciplinas ultra profesionalizadas.Y si nos referimos a los sueldos que reciben las “estrellas” de la liga española de fútbol, encontraremos que el argentino Leonel Messi, del Barcelona, gana, sin tener en cuenta los bonos extra, 24.000.000 de dólares anuales, lo que equivale a 2.740 dólares por hora y 45 dólares cada minuto.En tanto que el portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, factura 17.800.000 dólares al año, que se traducen en 2.037 dólares cada hora y 34 dólares por minuto.Si tomamos en cuenta que en 2014 el sueldo medio en España era de 26.162 euros al año (29.179 dólares), con un salario como ese un español tardaría 822 años en ganar lo mismo que Messi en una temporada o 955 años si lo comparamos con el millonario sueldo que ganará desde junio Guardiola, en un contexto social en el que más de 5 millones de españoles están desempleados.Y si comparamos el sueldo de Messi con un trabajador que en Bolivia percibe un salario mínimo de 19.872 bolivianos anuales (2.865 dólares), este tardaría 8.376 años en ganar lo que gana en un año el futbolista argentino. Los salarios y los fichajes multimillonarios de algunos futbolistas, son obscenos por escandalosos y son indecentes e inmorales. Lo eran antes de la crisis económica y lo son más ahora como reflejo de un sistema capitalista que privilegia a pocos y condena a la miseria a muchos.Según datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA), alrededor de 795​ millones de seres humanos en el mundo sufren hambre porque no tienen suficientes alimentos para llevar una vida saludable y activa.En ese contexto, los defensores del sistema capitalista justifican los sueldos millonarios que perciben muchos futbolistas con el fácil argumento de que “ganan lo que ganan porque generan millonarios ingresos en un mercado determinado”.Empero, los casos de Guardiola, Messi y Cristiano son sólo tres ejemplos de sueldos indecentes que desnudan a un sistema económico carente de valores sociales, violador de la dignidad humana y con una tendencia a la concentración de la riqueza social, más allá de todo límite razonable y más allá de cualquier justificación sensata.Sin embargo, en todo el mundo se levantan voces contra esta tendencia y los defensores del Estado de Bienestar luchan en una guerra desigual contra el neoliberalismo que fomenta el recorte de los gastos del Estado en desarrollo social, de los salarios y de las prestaciones sociales.Ahora bien, asumamos que no importa que los ricos sean cada vez más ricos, pero lo que realmente preocupa es que cada vez haya más pobres, más allá de que los Guardiola, Messi y Cristiano sean los mejores en lo que hacen. ¿No les parece?


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