Gringos en el Perú
La incursión en aguas peruanas del portaviones dotado de 3.200 militares, aviones y helicópteros de combate de última generación, misiles y medios de guerra electrónica, entre otros, se suma a la frecuente llegada de grupos militares de Estados Unidos como parte de un acuerdo de...
La incursión en aguas peruanas del portaviones dotado de 3.200 militares, aviones y helicópteros de combate de última generación, misiles y medios de guerra electrónica, entre otros, se suma a la frecuente llegada de grupos militares de Estados Unidos como parte de un acuerdo de cooperación militar suscrito entre ambos países y autorizado por el congreso peruano en enero de 2015.El ex congresista Gustavo Espinoza aseguró que el arribo del portaaviones es parte de una “operación encubierta destinada a afirmar la presencia norteamericana, no sólo en Perú sino en América Latina”, en circunstancias en las que “el imperio busca cambiar a como dé lugar la correlación de fuerzas imperante en la región”.En virtud del acuerdo en cuestión, el Ejército de Estados Unidos capacita a las Fuerzas Armadas de Perú en el combate de grupos armados y narcotraficantes que operan en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro, informó en febrero un artículo del portal Defensa.com.Este portal español publicó algunos detalles sobre la presencia militar norteamericana en el Perú y sobre las características del USS George Washington, algo de lo que nada o muy poco se difunde en el vecino país.Desde febrero pasado, mediante cursos de entrenamiento Estados Unidos presta asistencia técnica al Comando Conjunto y a las Fuerzas Armadas del Perú. El programa de instrucción, que en promedio tendrá una duración de 365 días, incluye cursos de Entrenamiento de Operaciones Especiales a cargo de un Destacamento Operacional Alfa (ODA) de los Boinas Verdes (US Army Special Forces).En ese contexto, miles de peruanos vinculados a organizaciones políticas y sociales se manifestaron el 19 de agosto y el 1 de septiembre por las calles de Lima en rechazo a una presencia militar que consideran lesiva de la soberanía y la seguridad nacionales.Según el Colectivo Dignidad, Perú es “el único” país de la región en el que operan nueve bases militares estadounidenses, mientras que tres de sus puertos sirven para el reabastecimiento de la IV Flota de Estados Unidos que tiene a su cargo las operaciones militares marítimas en el Caribe, América Central y América del Sur.El periodista Víctor Liza declaró que el gobierno de Ollanta Humala incumple el acuerdo internacional sobre la soberanía de los países. “El tema es que esto contraviene a unos acuerdos que se tomaron en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), donde se establece que debe haber un respeto a la soberanía y no intromisión en los asuntos internos de cada país”, dijo el comunicador.La II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) proclamó en enero de 2014 a América Latina y el Caribe como zona de paz, como una lógica continuación del Tratado de Tlatelolco que en febrero de 1967 la declaró zona libre de armas nucleares y de destrucción masiva.La CELAC decidió como política común el respeto a los principios y normas del derecho internacional y los propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, y la solución pacífica de las controversias a fin de desterrar para siempre el uso y la amenaza del uso de la fuerza de nuestra región.Los países latinoamericanos y del caribe asumieron el compromiso de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado, bajo los principios de soberanía nacional, igualdad de derechos y libre determinación de los pueblos.No obstante, en su política de dominación neocolonial, Estados Unidos pretende que América Latina sea una zona de guerra, sólo así se justifica que mantenga 76 bases militares en la región –las que UNASUR exige que sean cerradas–, que después de 58 años de inactividad haya reactivado la IV Flota que hoy merodea por las costas de América y del Caribe, e imponga acuerdos intervencionistas con gobiernos que parecen olvidar que la paz y la integración es el camino por el que optaron nuestros pueblos que rechazan la presencia militar gringa.


