Comida chatarra y obesidad
La OPS en su estudio intitulado “Alimentos y bebidas ultra procesados en América Latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas” alerta que la venta de comida rápida creció exponencialmente en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa...
La OPS en su estudio intitulado “Alimentos y bebidas ultra procesados en América Latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas” alerta que la venta de comida rápida creció exponencialmente en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, en Estados Unidos y Canadá las ventas de esos productos disminuyeron un 9,8 % en el mismo período. La ingesta frecuente de la comida chatarra es dañina para la salud porque sustituye a los alimentos frescos que son la base de una dieta natural y rica en nutrientes, no satisface las necesidades nutricionales y genera sobrepeso y obesidad entre los consumidores.Entre los productos observados por la OPS se encuentran bebidas no alcohólicas, refrigerios dulces y salados, cereales de desayuno y barras, golosinas, helados, bebidas deportivas y energéticas, jugos de frutas y vegetales, té y café embotellados, pastas para untar, salsas y comidas preparadas.Es cierto que la actual vida agitada obliga a muchas personas a recurrir a restaurantes que ofrecen comida rápida, desafortunadamente consumir ese tipo de alimentos en exceso daña la salud y provoca enfermedades como la diabetes tipo 2, obesidad, problemas cardiacos y respiratorios, sólo por mencionar algunas.Un estudio realizado en Estados Unidos desveló que el frecuente consumo de comida rápida y de bebidas azucaradas disminuye los procesos de digestión de las proteínas y los consumidores habituales son más propensos a sufrir accidentes cerebrovasculares que son causados por una obstrucción en las arterias que suministran sangre al cerebro.Es decir, cuando la sangre y el oxígeno que transporta no puede llegar al cerebro, las células comienzan a morir causando un daño cerebral permanente. Estos bloqueos son más comunes entre las personas con sobrepeso, las más propensas a sufrir de presión arterial alta y colesterol alto.Una de las afecciones más comunes a causa del consumo de comida chatarra son las enfermedades del corazón, porque la acumulación de grandes cantidades de grasa corporal da lugar a mayores niveles de colesterol malo o LDL y niveles bajos de HDL. Ambos factores pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiacas, una de las principales causas de muerte en el mundo.Otra de las enfermedades relacionadas con la obesidad es la diabetes tipo 2; quien padece de esta afección –debido al mal funcionamiento del páncreas– no puede producir suficiente insulina para que los azúcares se conviertan en energía, y el azúcar que no es transformado termina flotando en la sangre y provoca severos daños al cuerpo.Además, las mujeres con sobrepeso son firmes candidatas a sufrir el síndrome de ovario poliquístico, una de las principales causas de infertilidad durante la edad reproductiva. Esta afección hace que los ciclos menstruales sean irregulares y está asociada con la resistencia a la insulina, un factor en el desarrollo de la diabetes en las mujeres.Las señaladas son algunas de las enfermedades a las que se exponen las personas con sobrepeso producto de su habitual consumo de comida chatarra y bebidas azucaradas.En ese contexto, el informe de la OPS sugiere a los gobiernos latinoamericanos implementar políticas que protejan y promuevan la elección de alimentos saludables, a través de campañas de información y educación. Entre las recomendaciones está la inclusión de alimentos frescos de origen local en los programas de desayuno y almuerzo escolar, porque una alimentación saludable es decisiva a la hora de evitar la obesidad y disminuir el riesgo de la diabetes e hipertensión. Es elemental tener una alimentación baja en grasas y azúcares, que incluya muchas frutas, vegetales y fibra. Como guía simple de alimentación, la mitad de lo que una persona come en el transcurso del día debería consistir de verduras y frutas, una cuarta parte de carbohidratos, y la otra cuarta parte proteínas y lácteos.


