Bienvenido, Terminator
La carta advierte de que estamos a pocos años de desarrollar armas que maten solas, basadas en su programación. Los riesgos de estas máquinas son enormes: los robots asesinos podrían caer en manos de terroristas, dictadores y partidarios de la limpieza étnica. Además, multiplicarían las...
La carta advierte de que estamos a pocos años de desarrollar armas que maten solas, basadas en su programación. Los riesgos de estas máquinas son enormes: los robots asesinos podrían caer en manos de terroristas, dictadores y partidarios de la limpieza étnica. Además, multiplicarían las guerras, porque los Gobiernos son más proclives al combate si no tienen que enviar soldados a morir. En suma, estamos ante la tercera revolución en el arte de la guerra, después de la pólvora y la energía nuclear. Y si damos el paso final, ya no habrá marcha atrás.El mismo día de la publicación de la carta, la Policía y el Ejército del Perú liberaron a 39 esclavos en un campamento de Sendero Luminoso en la selva central. 26 eran niños. Los otros 13 eran mujeres, sistemáticamente violadas para procrear a esos niños y usarlos como combatientes. Un sistema de reclutamiento igual de frío y cruel que la inteligencia artificial, aunque sin duda más tradicional. Un sistema de pobres, o más bien, de miserables.


