“Nos vemos en La Haya”
El canciller trasandino, Heraldo Muñoz, tras fustigar al mandatario boliviano y descartar el diálogo entre ambos países, aseguró como respuesta que “todas las cosas tienen un límite” y “qué más se puede decir: nos vemos en La Haya”.Muñoz señaló que “esa es la respuesta...
El canciller trasandino, Heraldo Muñoz, tras fustigar al mandatario boliviano y descartar el diálogo entre ambos países, aseguró como respuesta que “todas las cosas tienen un límite” y “qué más se puede decir: nos vemos en La Haya”.Muñoz señaló que “esa es la respuesta boliviana a nuestra invitación al diálogo, es decir, la amenaza de la expulsión a nuestro cónsul general en La Paz. Que la Corte de La Haya tome nota, y que el Papa tome nota: nuestro ofrecimiento de diálogo es respondido por una amenaza de expulsión de nuestro cónsul general”.No obstante, la réplica del jefe de la diplomacia chilena fue interpretada por el gobierno boliviano como un tácito reconocimiento de Chile a la competencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (Holanda) para conocer y pronunciarse sobre la demanda nacional que solicita a ese alto tribunal de las Naciones Unidas que obligue a Chile a negociar con Bolivia una salida soberana al océano Pacífico.“Celebramos la alocución del canciller Heraldo Muñoz en sentido de que ‘nos vemos en La Haya’. Evidentemente, esa es nuestra intención desde el primer momento, queremos que la Corte Internacional de Justicia de La Haya resuelva, en el marco del derecho internacional, el derecho histórico de acceso soberano al mar del pueblo boliviano”, señaló el ministro de Gobierno, Carlos Romero.“En ese afán desesperado de negar, finalmente hay una frase fundamental que es una confesión de parte, es un acto jurídico que reconoce implícitamente en manos (palabras) de una autoridad del Estado chileno, absolutamente autorizada por el derecho internacional, la jurisdicción y competencia de la Corte Internacional de Justicia”, dijo, por su parte, el procurador del Estado, Héctor Arce.El presidente Morales puso bajo sospecha al cónsul chileno y advirtió que el diplomático incluso podría ser expulsado del país porque se tendría indicios y razones para declararlo persona non grata.“Chile, por la cuestión del mar, siempre buscó la inestabilidad política. Sospechosamente estos días, esta semana que se va, el cónsul de Chile estaba viajando a todos los departamentos buscando a autoridades y dirigentes, no sé si hay que declarar persona non grata a ese cónsul”, advirtió Morales.Según el inciso m, del artículo 5, de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, un cónsul podrá ejercer las funciones confiadas por su gobierno “que no estén prohibidas por las leyes y reglamentos del Estado receptor”, y el parágrafo 1, del artículo 23, faculta al Estado receptor a comunicar que un funcionario consular es persona non grata, es decir, que ya no es aceptable. En ese contexto, Bolivia ciñe su política externa respecto de Chile bajo los postulados de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y los fundamentos del Derecho Internacional, y bajo ninguna circunstancia debería caer en la estrategia trasandina que busca mediatizar el tema y mostrar al gobierno boliviano como irreverente de las normas de convivencia pacífica entre las naciones del mundo.Es decir, a Chile le conviene que la demanda boliviana por la reintegración marítima deje de estar concentrada en un escenario jurisdiccional como la Corte Internacional de Justicia, y su discusión pase a un escenario de confrontación mediática y con alto contenido político. Esta es la atmósfera propicia para sus intereses.Y ante su falta de argumentos para mantener prisionera a Bolivia, Chile interpuso un recurso para que la Corte Internacional de Justicia se declare incompetente para conocer la demanda boliviana presentada el 23 de abril de 2013, que busca que ese alto tribunal obligue a Santiago a negociar con La Paz una salida soberana al océano Pacífico sobre la base a los derechos expectaticios adquiridos por Bolivia y generados por las promesas incumplidas por La Moneda. En ese contexto, que el Canciller de Chile haya reconocido implícitamente la competencia de la Corte Internacional de Justicia, es una excelente noticia para Bolivia y un tsunami para la estrategia dilatoria y confrontacional de Chile. Entonces, señor Heraldo Muñoz, nos vemos en La Haya.


