La crisis de San Simón

La resolución 01/2015 aprobada el 7 de abril pasado por el Consejo Universitario de San Simón fue el detonante de un conflicto que durante 120 días alcanzó ribetes de una violencia inusitada por el rechazo estudiantil a la titularización de al menos 1.200 docentes extraordinarios de esa casa...

La resolución 01/2015 aprobada el 7 de abril pasado por el Consejo Universitario de San Simón fue el detonante de un conflicto que durante 120 días alcanzó ribetes de una violencia inusitada por el rechazo estudiantil a la titularización de al menos 1.200 docentes extraordinarios de esa casa de estudios superiores.A todas luces la resolución 01/2015 no sólo era controversial y polémica sino ilegal, porque contravenía la normativa del sistema de la universidad pública sobre la materia y trasgredía los artículos 98 del Estatuto Interno y 13 del Reglamento General de la Docencia de la Universidad Mayor de San Simón.Este artículo señala que “son docentes titulares u ordinarios los profesionales que obtuvieron la cátedra por el sistema de selección, evaluación y admisión o pruebas de oposición para ser incorporados al escalafón docente”. Es decir, para ser docente titular un postulante debe someterse a una prueba académica.“Se ha aprobado la resolución 5/2015, con la que se solucionó el conflicto generado por la titularización de docentes que fue aprobada en abril”, anunció el sábado el Secretario General de la UMSS, Rolando López, luego de una sesión del Consejo Universitario que duró tres horas y no contó con la presencia de los representantes docentes. La medida tuvo el apoyo de 38 de los 39 delegados presentes.El convenio obliga al Honorable Consejo Universitario de San Simón a convocar lo antes posible a un Congreso Universitario, instancia que determinará la titularización de docentes extraordinarios, ya sea en el marco del Reglamento General de la Docencia vigente o en la nueva modalidad que sería asumida por consenso.Por su parte, el secretario ejecutivo de la Federación Universitaria Local (FUL), Alejandro Mostajo, calificó el acuerdo como “una victoria de los estudiantes y del pueblo de Cochabamba. Ahora vamos a volver a clases”.La autonomía universitaria consiste en la potestad de cada universidad pública a administrar sus recursos, nombrar sus autoridades, personal docente y administrativo de acuerdo a su estatuto orgánico, así como elaborar y aprobar sus planes de estudio y presupuestos anuales en función de los principios, fines y objetivos de la Universidad Boliviana y del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana.No obstante, el largo conflicto universitario cochabambino desnudó muchas falencias del actual modelo institucional de cogobierno docente-estudiantil, el mismo que ha derivado en un manejo corporativo e incluso clientelar de la autonomía universitaria.La UMSS es la única del sistema que buscó titularizar a sus docentes extraordinarios por antigüedad, sustituyendo el examen de competencia por una resolución de su Consejo Universitario. Es decir, puso en evidencia la mayor debilidad del cogobierno docente-estudiantil: el corporativismo gremial que controla espacios de poder en las universidades públicas.Según el académico Roberto Laserna, “son el mayor escollo para la renovación intelectual, el desarrollo de la ciencia y la creación de tecnologías. Muchos luchan cada día desde adentro para impulsar esas tareas, pero enfrentan diariamente las barreras impuestas por el control gremial de los sindicatos y los grupos que los manejan”.Aunque el rechazo de los estudiantes a la titularización por antigüedad y sin examen de competencia de los docentes extraordinarios fue indudablemente un acto de repudio,  no aminoró su cuota de responsabilidad en la crisis que sacude a la UMSS.“Ser dirigente estudiantil da poder de administrar dinero y favores, permite presionar por calificaciones y credenciales, ayuda a lograr un puesto en la docencia, y ser dirigente docente facilita ser candidato a los consejos, decanaturas y rectorado, en un camino hecho de compromisos, promesas y, otra vez, favores”, sentencia Laserna.La universidad pública debe enfrentar a la apropiación ilegítima de los espacios del cogobierno docente-estudiantil, con el estricto cumplimiento de sus normas internas, de lo contrario San Simón sólo habrá sido el primero de otros capítulos de violencia que nadie quiere que sean escritos.


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