Los actuales corazones de piedra
También los santos padres del mundo católico consideraron como el pecado más grande del mundo pagano su insensibilidad, la dureza del alma; hasta el punto que hacerse cristiano, era como un desprendido sello para recibir un corazón de carne, un corazón sensible al sufrimiento de los demás....
También los santos padres del mundo católico consideraron como el pecado más grande del mundo pagano su insensibilidad, la dureza del alma; hasta el punto que hacerse cristiano, era como un desprendido sello para recibir un corazón de carne, un corazón sensible al sufrimiento de los demás. A veces, pienso, lo saludable que sería para Europa, ya que el universo de las lenguas es su gran riqueza, tomar esta otra rúbrica sensible, de expresión interna, como tinta de patrimonio europeísta. Seguramente, entonces, el desarrollo sería más equitativo y honesto, habría más corazones abiertos y menos bandejas de egoísmos en la mesa del mundo. Quevedo que se hizo mayor en la Corte rodeado de potentados y nobles, ya que sus padres desempeñaban altos cargos en Palacio, esto no fue óbice para tener claro el lenguaje que le cautivaba. La pureza de los latidos sobre todo lo demás. «Los que de corazón se quieren, sólo con el corazón se hablan», poetizó a los cuatro vientos. Si hoy viviese este amante de la justa retórica y de la acertada sátira, ignoro si se quedaría de piedra por este caminar al revés de lo natural. Una sola piedra sigue desmoronando un edificio, pero es que son muchas pedradas las que a diario lanzamos al cuerpo del vecino. A esta sociedad le falta tino y le sobra fuerza.





