Una reunión bilateral que trae esperanza

en el que participaron los gabinetes ministeriales de ambos países, un encuentro similar al que realizan los gobiernos de Ecuador y Colombia desde 2007, cuyo objetivo es aunar esfuerzos en problemas que afligen a ambos países, además de fortalecer los lazos...

en el que participaron los gabinetes ministeriales de ambos países, un encuentro similar al que realizan los gobiernos de Ecuador y Colombia desde 2007, cuyo objetivo es aunar esfuerzos en problemas que afligen a ambos países, además de fortalecer los lazos comerciales.                Más allá de una agenda que contempla temas como seguridad, comercio y el medioambiental, el gobierno plurinacional apuntaba a solicitar la mediación del presidente Humala para que Bolivia sea incluida en la ruta del tren bioceánico, un proyecto financiado por China, entre los gobiernos de Brasil y Perú, y que contempla la unión de los océanos Pacífico y Atlántico a través de un ferrocarril, que cruzaría ambos países.                             Los resultados del primer gabinete bilateral han abierto posibilidades que muy pocos analistas vaticinaban, dado que la relación entre ambos países hace ya un tiempo había seguido cuesta abajo, dadas algunas posturas de ambos dignatarios. Recién, Humala criticó acremente a Morales por conducir en persona a un fugitivo de la justicia peruana hasta la frontera, señalando que en Perú los presidentes no van a recoger presos.                                            Justo es señalar que este deterioro de las relaciones entre Perú y Bolivia venía de antes y se dio hace ya un tiempo, aún cuando Alan García era presidente del país vecino, a quien Morales lo calificó de “gordo”. Más recientemente el presidente Evo llamó “lacayo” a Ollanta Humala por su participación, junto a países como Chile, Colombia y México, en la Alianza del Pacífico, término que reiteró al referirse a gobiernos de los otros países que conforman ese pacto de índole liberal.      La respuesta no tardó en llegar, Perú abrió una negociación con Brasil y el gobierno chino para encarar el proyecto para la construcción de una vía férrea bioceánica, proyecto que excluye a Bolivia pese a que todo trazo que incluya territorio boliviano haría el tramo más corto, además de beneficiar a los países que integran la cuenca Paraná–Paraguay como Paraguay, Uruguay y Argentina; el proyecto inicial sólo beneficia a Perú y Brasil.                 Durante el gabinete binacional, el presidente Humala prometió que se atenderá ese interés, por lo que realizarán estudios para ver su factibilidad, agregando que todo proyecto que beneficie a ambos pueblos hay que tomarlo con la mayor diligencia y  y responsabilidad.. Además un grupo parlamentario de Arequipa, Cuzco, Tacna y Puno, maneja un proyecto para la construcción del gran Ferrocarril del Sur, otro corredor bioceánico entre Bolivia y Perú que también beneficiaría a países vecinos.                       Al culminar el primer Gabinete Binacional se firmó la Declaración de Isla Esteves que incluye acuerdos como la creación de una comisión para definir la recuperación del lago Titicaca; la lucha contra el narcotráfico, contrabando, trata de personas y minería ilegal; la gestión de las aguas de los ríos Maure–Mauri y Desaguadero; integración de pueblos fronterizos; exportación de gas boliviano por la costa sur de Perú hacia Asia.                                  En verdad los frutos cosechados con el Gabinete Binacional, son muchos más de lo esperado, lo que debe llevarnos a tomar conciencia de la necesidad de estrechar y fortalecer las relaciones entre los dos países dados los lazos culturales e históricos entre ambos países que podrían redundar en un mejor desarrollo económico y social para ambos pueblos.


Más del autor