Las velocidades del mundo

Esto pasa por endiosar poderes sin alma. La tierra se ha convertido en el planeta de las fortunas, en lugar del planeta de los seres humanos. Unos derrochan mientras otros se empobrecen. Las miserias, pobrezas, carencias, desgracias, fracasos, tienen poca consideración en este mundo de víboras....

Esto pasa por endiosar poderes sin alma. La tierra se ha convertido en el planeta de las fortunas, en lugar del planeta de los seres humanos. Unos derrochan mientras otros se empobrecen. Las miserias, pobrezas, carencias, desgracias, fracasos, tienen poca consideración en este mundo de víboras. Bajo este paraguas de egoísmos, ambiciones, codicias, usuras, nadie conoce a nadie y, lo que es peor, tampoco se reconoce la humanidad en su fondo de humanidad. El peor enemigo está en nosotros mismos. Nos han derrotado las economías, nos tienen dominados las economías, somos esclavos de injustos poderes económicos. El resultado salta a la vista. Son muy pocas las rentas que avanzan humanamente, muchas más las que retroceden y nos deshumanizan, y numerosas las que progresan muy lentamente porque también atravesamos una crisis de entusiasmo.


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