En busca de la reelección indefinida

Dos días después declaró ante una radio alemana que “si el pueblo dice que hay que cambiar la Constitución, obedeceré”, palabras que no hacen otra cosa que poner sobre la mesa un debate sobre el referido tema.       Las declaraciones del Primer Mandatario hacían referencia a...

Dos días después declaró ante una radio alemana que “si el pueblo dice que hay que cambiar la Constitución, obedeceré”, palabras que no hacen otra cosa que poner sobre la mesa un debate sobre el referido tema.       Las declaraciones del Primer Mandatario hacían referencia a palabras del canciller David Choquehuanca. Éste aseguró que existe la posibilidad de la reelección indefinida pues los mecanismos para modificar la CPE están establecidos. Previamente, el vicepresidente Álvaro García Linera había hablado sobre el tema aunque aún antes, dirigentes del MAS, aludiendo al liderazgo de Morales, afirmaron que todos los sectores sociales del país apoyan a una nueva reelección de su líder.  Previo a las elecciones de octubre y a pocos días de iniciar su tercera gestión ininterrumpida, el presidente Morales había asegurado que no buscaría una tercera reelección, pues sus planes son retirarse para instalar un restaurante en El Chapare, promesa similar a la realizada cuando buscaba que la oposición apruebe una sola reelección presidencial en la CPE en 2009. Sin embargo –una vez aprobado el texto– el Tribunal Constitucional interpretó el texto constitucional dando vía libre a la que en los hechos fue su segunda reelección.                                        Esta postura ha desatado un creciente debate adosado con varias encuestas y la polémica sobre lo ético y lo político. Empero, el logro del presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien hace algunos años hizo aprobar la reelección indefinida y las reelecciones sucesivas que obtuvo el desaparecido líder venezolano Hugo Chávez, ya marcaban la posibilidad de que MAS recurra al mismo recurso.         Las reiteradas declaraciones del presidente Morales permiten suponer que la búsqueda de una nueva reelección ha tomado cuerpo en las organizaciones sociales afines al MAS, por lo que no pasará mucho tiempo para que la Asamblea Legislativa convoque al pueblo boliviano a un referéndum para proceder a un cambio en la Constitución Política. Ello que nos lleva a pensar en la gran importancia que cobra la elección en ciernes de los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE).           No son pocos los analistas que sostienen que las razones para que la bancada legislativa del MAS se sumara a la exigencia de una renuncia colectiva del TSE –cuya confiabilidad para la población había tocado fondo– radica en la necesidad de cambiarlo para que los próximos procesos o referéndums no inspiren mayor recelo en el proceder del gobierno del MAS. En este punto el Gobierno habría visto la necesidad de contar con un TSE renovado.               El primer mandato del presidente Evo Morales se inició en enero de 2006 y culminó en 2009, tras la aprobación de la nueva CPE; su segunda gestión la realizó entre 2009 y 2014, y al lograr la aprobación del Tribunal Constitucional, fue reelecto para una tercera gestión que culminará en 2020, aduciendo que su primera gestión no cuenta porque se realizó cuando la nueva CPE aún no estaba vigente, ergo el Estado Plurinacional de Bolivia aún no existía.                           Es ahí donde adquiere gran importancia el nombramiento de los nuevos vocales del TSE, aunque, más allá de destacar la meritocracia en la elección, la convocatoria no muestra la suficiente transparencia en la selección de los postulantes, lo cual no garantiza que quienes sean finalmente elegidos avalarán un desempeño imparcial en su labor como jueces.


Más del autor