No solo protocolo
Cuando nos referimos a quince largos años de lucha guerrillera, resulta inevitable que los asociemos con los más de sesenta años que ya cumplió la guerrilla en Colombia, donde en este momento, precisamente, viven un hasta ahora infructuoso proceso de paz.En ese orden de ideas, es pertinente...
Cuando nos referimos a quince largos años de lucha guerrillera, resulta inevitable que los asociemos con los más de sesenta años que ya cumplió la guerrilla en Colombia, donde en este momento, precisamente, viven un hasta ahora infructuoso proceso de paz.En ese orden de ideas, es pertinente revisar lo que connotados intelectuales sostienen sobre la pacificación, entre ellos a Johann Galtung que formuló varias tesis que merecen ser consideradas, especialmente para el caso colombiano.Sostiene Galtung que cuando la violencia es estructural, es indispensable cumplir con tres requisitos previos, para que la sociedad en conflicto vuelva a construir una convivencia pacífica aceptable, esos requisitos son: Reconciliación, Reparación y Resolución.En Colombia el anhelo de reconciliación es evidente, porque las partes en conflicto, o sea las FARC y el Estado están en un nuevo proceso de diálogo para terminar esa guerrilla de más de medio siglo.La Reparación de los daños que el conflicto causó será más difícil de establecer, pero con paciencia y con buena voluntad podría lograrse, los afectados fueron (y siguen siendo) los campesinos, enrolados por las FARC o por las Fuerzas Armadas de Colombia.Finalmente, la Resolución de los conflictos que originaron la confrontación y que en el caso de la larga violencia que sufre ese país hermano es la concentración de la riqueza con exclusión de millones de personas, especialmente campesinos.Nos hemos permitido combinar la situación colombiana, con el festejo de los actos del 25 de mayo, porque nuestros países están viviendo procesos de integración, que conducen a la construcción de la Patria Grande, que no tiene por qué ser un proceso muy largo.De la violencia estructural y de la reconstrucción de sociedades pacíficas se han ocupado varios autores, además de Johann Galtung, y todos son muy útiles como referencia, pero lo realmente insustituible es la correcta actuación de todos los sectores sociales.Sirva también esta oportunidad para felicitar hoy no solamente a nuestros hermanos de Chuquisaca, sino a todos los compatriotas bolivianos, sin excepción, porque el 25 de mayo no es una fiesta regional, sino una de los más importantes festejos patrióticos.Debemos también hacer los aportes necesarios, para que el 25 de mayo no sea solamente otra fiesta protocolaria, sino la oportunidad para concretar obras efectivas que beneficien a todos los chuquisaqueños.A propósito de protocolo, dentro de dos días será el Día dela Madre, que en Bolivia tiene como fundamento la batalla de La Coronilla, protagonizada por valerosas cochabambinas que son un modelo para países donde el día de la madre es otro evento comercial.Durante la semana que comienza hoy con seguridad que se presentarán temas variados para los comentarios diarios, pero 25 y 27 de mayo tienen para nosotros significado muy especial, que no podíamos dejar pasar como dos días más.


