Realmente bello

y eso es fundamental para que exista tolerancia, que es una notable virtud social.Sin embargo, existen patrones hegemónicos de belleza, que suelen cambiar con el tiempo pero que se imponen durante años, a veces en varios países, formando lo que conocemos como “la moda” y hace algunos años...

y eso es fundamental para que exista tolerancia, que es una notable virtud social.Sin embargo, existen patrones hegemónicos de belleza, que suelen cambiar con el tiempo pero que se imponen durante años, a veces en varios países, formando lo que conocemos como “la moda” y hace algunos años están de moda los “reinados de belleza”.Nos referimos a la belleza femenina, por supuesto, aunque también han aparecido por ahí concursos (no muy comunes) relacionados con criterios de belleza masculina, pero esos son por ahora una excepción.En el pasado, según las pinturas de Rubens, eran consideradas bellas las mujeres gordas, ahora, al contrario, en los reinados es frecuente que las candidatas sean  muy delgadas y con ciertas “medidas”, que también cambian, según la época.Al finalizar esta semana, uno de tales concursos acaparó la atención en Tarija, mostrando que, para comenzar existe nostalgia por la monarquía, aunque precisamente mañana, 25 de mayo se cumplirá otro aniversario de la revolución contra la monarquía española.Pero dejemos ese gusto por los reinados como un asunto de “amartelo” anacrónico, para ocuparnos del lenguaje que utilizan, donde se impone el anglicismo “miss”, que mezclan en forma inexplicable con su traducción castellana de “señorita”.Mucho más coherente sería que eligieran a la chapaca más bella, porque el apelativo de chapaca como gentilicio para personas nacidas en Tarija es digno y además es propio, lo cual lo mejora frente a cualquier anglicismo.Es un tema que por algunos puede ser considerado irrelevante, pero el sentimiento de independencia tiene mucho que ver con la identidad y para nosotros es importante como el de “autonomía” a la cual nos referimos tan a menudo.La identidad, según autores como Richard Sennett, es fundamental para la construcción del respeto, juntamente con el conocimiento y la auto estima, que es la capacidad de cada uno de nosotros, para apreciar nuestros propios valores.El titulo completo de ese libro de Sennett es “El respeto en un mundo de diferencias” y no tiene nada que ver con reinados de belleza, sino con la situación de afroamericanos que vivían en Chicago, en una especie de ghetto.Pueden parecer elucubraciones especulativas, pero no lo son, porque tiene que ver con lo que realmente somos y con nuestros valores sociales, que serán siempre lo primordial en la forma  de organizarnos, como ciudad o como país.Finalicemos dejando establecido que no cuestionamos, de ninguna manera, la belleza de las mujeres tarijeñas (ni de ninguna compatriota nuestra), pero sí consideramos que es muy importante tener ideas propias sobre ese y sobre todos los temas.Ya tendremos otra oportunidad para ocuparnos del PAN, que no tiene nada que ver con belleza, ni con nuestro alimento de todos los días, sino que son iniciales del Partido Autonómico Nacional, o para ver cómo están las relaciones de Bolivia con Rusia.Habrá tiempo para todo eso.


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