No solo Nepal
Una noticia reciente dice que Estados Unidos y Japón aprobaron nuevas directrices de relaciones militares que les permitirán aumentar la cooperación entre los dos países y elevar el papel de las fuerzas armadas niponas en operaciones bélicas internacionales.El secretario de Estado John Kerry...
Una noticia reciente dice que Estados Unidos y Japón aprobaron nuevas directrices de relaciones militares que les permitirán aumentar la cooperación entre los dos países y elevar el papel de las fuerzas armadas niponas en operaciones bélicas internacionales.El secretario de Estado John Kerry y el de Defensa, Ashton Carter, se reunieron en Nueva York con el canciller japonés, Fumio Kishida, y con el ministro de Defensa nipón, Gen Nakatani, como parte de las sesiones del Comité Consultivo bilateral de Seguridad. Kerry señaló que en la jornada se marcó el establecimiento de la capacidad de Japón para defender no sólo su propio territorio, sino a Estados Unidos y a otros países, cuando sea necesario.Esta revisión de compromisos bilaterales es la primera que se realiza en casi dos décadas, y según el comunicado conjunto de los dos gobiernos, permitirá actualizar y promover una alianza más equilibrada y efectiva en las condiciones del siglo XXI.El anuncio sobre estas nuevas pautas en los vínculos bilaterales en materia de seguridad tiene lugar día antes de que el primer ministro Shinzo Abe se entreviste en Washington con el presidente Barack Obama, como parte de su visita oficial.El fortalecimiento de los vínculos entre Washington y Tokio se enmarca en la estrategia de la Casa Blanca de reforzar su presencia económica y militar en Asia Pacífico, enunciada por Obama en 2011, durante una visita a Australia, y conocida como pivote asiático.Esta política, que tiene componentes económicos, diplomáticos y militares fue denunciada por la República Popular China y el Gobierno norcoreano como un intento de los Estados Unidos de afianzar su hegemonía en la región.Mientras eso sucede en Asia, en su propio territorio los Estados Unidos continúa con los problemas raciales internos, que esta vez, según las noticias, cobraron otra víctima y los consecuentes problemas sociales.Autoridades de Baltimore, estado de Maryland decretaron el estado de emergencia y toque de queda en esa ciudad, debido a la violencia de protestas callejeras desatadas tras la muerte de un joven negro bajo custodia policial.Por su parte, la nueva fiscal general, Loretta Lynch, dio parte al presidente, Barack Obama, sobre la escalada de violencia en Baltimore, donde cientos de personas se enfrentaron a la policía tras el funeral de Freddie Gray.Gray murió el pasado 19 de abril, bajo custodia de la policía, porque no recibió la atención apropiada, tras sufrir graves lesiones en la espina dorsal, seccionada a la altura de las cervicales, según abogados de la familia.Como el de Baltimore no es el primer caso de violencia con componentes raciales, pues muchos recuerdan Ferguson y otros lugares de Estados Unidos, donde se presentaron casos similares, el problema está creciendo en forma imprevisible. Es decir que mantener su hegemonía en Asia no es la única preocupación para los Estados Unidos.


