Los migrantes

muchas veces sin conseguirlo, aunque para hacerlo sufran enormes sacrificios.Pero hay otros migrantes a quienes sin duda les va peor, son los africanos que tratan de encontraren la inhóspita Europa lo que hace años no tienen en sus países de origen, o sea paz, trabajo y mejor calidad de...

muchas veces sin conseguirlo, aunque para hacerlo sufran enormes sacrificios.Pero hay otros migrantes a quienes sin duda les va peor, son los africanos que tratan de encontraren la inhóspita Europa lo que hace años no tienen en sus países de origen, o sea paz, trabajo y mejor calidad de vida.Es posible que eso buscaran esos miles de africanos que murieron atravesando el mar Mediterráneo, donde la más reciente tragedia cobro la vida de más de 800 personas, al naufragar el barco que las transportaba desde África.Líderes del viejo continente, reunidos en Bruselas, pretenden dar respuesta al problema evidenciado en las cifras ofrecidas por la Organización Internacional para las Migraciones y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.Ambas entidades coinciden en que más de mil 600 personas fallecieron al cruzar el mar Mediterráneo en lo que va de este año, cuando intentaban llegar a costas europeas, un número contrastante con las solo 46 víctimas fatales registradas en igual periodo de 2014.Pero la cuestión no está en confrontar estadísticas, sino en evitar esas muertes de migrantes, lo cual no se logrará solamente aumentando la vigilancia costera, como propusieron en la reunión de Bruselas.En este caso, como casi siempre, se tiene que buscar la causa y no actuar bajo la influencia de los efectos, y la causa de esas migraciones masivas está en el continente africano, donde cunde la violencia, por muchas razones.En algunos casos puede ser la explotación de petróleo, como en Nigeria, país donde existe esa actividad, que ha provocado luchas internas cruentas hace muchos años, y que de allí sigan huyendo muchos nigerianos.Entretanto, el nivel de pobreza y escasez aumentó significativamente en Yemen, tras una nueva escalada de conflicto que, sumado al último mes de bombardeo, ha generado centenares de muertos y la huida de unas 150 mil personas.La prensa divulga también, casi todos los días, detalles de la violencia en Siria, Libia, Irán, donde se menciona constantemente al Estado Islámico como causante de los conflictos, a veces por sus propias acciones o como respuestas contra ellas.Además de esas causas, está la creciente trata de personas, que se ha convertido en gran negocio, en el caso de los migrantes a los Estados Unidos, y es muy probable que también se esté  formando ya en Europa y en África.Esas migraciones masivas son una característica de un mundo donde la equidad es una situación que se desconoce, tanto en la relación entre personas como entre países, lo que nos hace pensar, necesariamente, en la necesidad urgente de un nuevo orden social.Todo eso, armonizado con un también nuevo orden internacional, para que se termine también el falso sueño de las migraciones como único remedio para mejorar la calidad de vida de toda la humanidad, sin excepciones, y no solo de una pequeña parte de ella.


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